El español esconde un sótano de palabras que suenan a invento de niño y están en el diccionario con toda la seriedad del mundo. Aquí va una muestra, lista para usar en la escuela y ver las caras de tus profesores.
Siete rarezas verificables
- Zurupeto: persona ebria. ¿Cómo una palabra que suena a sonido de vómito va a significar borracho? Exactamente por eso.
- Soplagaitas: persona frívola o que no sirve para nada serio (literalmente, el que sopla la gaita).
- Cipote: niño, en España. Y "cipotada": travesura de niño. El diccionario lo acepta sin pestañear.
- Piltra: cosa o persona despreciable. Suena a palabra de pirata y significa basura con elegancia.
- Gualichar: echar mal de ojo, aguarar con malas intenciones. Americana y seria: está en la RAE.
- Achís: la interjección cuando estornudas, escrita y aceptada tal cual. Estornudar tiene ortografía.
- Charlatán: del italiano "ciarlare", hablar mucho; el charlatán original no vendía medicina, solo parloteaba sin parar.
Y si quieres el golpe final: el español tiene verbos como "adormilar" (dar sueño) o "embromar", y existe "sibarita": persona que vive con lujos excesivos, de un mercader antiguo llamado Sibaris del que se cuenta (ojo: es leyenda sobre leyenda) que murió de risa porque se le cayó un pepino encima.
El juego
Regla: abre el diccionario de la RAE (app o sitio), busca una palabra que no conozcas, y úsala esa semana sin explicarla. Si nadie entiende, cumpliste el objetivo de este mini-idcionario secreto. Si alguien pregunta, te vuelves el proveedor oficial de palabras raras: ése es el ascenso.
Comentarios
Inicia sesión para comentar.
Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en opinar.