Un átomo le dice a otro: "Creo que perdí un electrón." El otro pregunta: "¿Estás seguro?" Y el primero: "Sí… estoy positivo."
¿Por qué los electrones nunca se quedan quietos en su lugar? Porque son muy malosos para manejar: siempre están en todas partes al mismo tiempo.
El número 0 se encontró al número 8. Lo miró raro y dijo: "Bonito cinturón."
¿Qué le dice una impresora a otra? "¿Ese documento que trajiste es tinta o es hoja?"
Un robot entró al doctor cojeando. El médico lo revisó y dijo: "Ah, sí: le falta una pata… pero también le sobra una."
¿Por qué el Sol no puede jugar a las escondidas? Porque cuando menos lo espera, lo encuentran.
Dos químicos platicando. Uno: "Oye, ¿cómo va lo tuyo con el sodio?" Otro: "Terrible, Na." (el símbolo del sodio es Na; el chiste es que suena al "nah" de derrota).
¿Cuál es el colmo de un astronauta? Que su novia lo deje plantado… a 384 mil kilómetros de distancia.
El profesor pregunta: "Si hay diez pájaros en un árbol y mato uno, ¿cuántos quedan?" Alumno: "Ninguno, profe: los demás salieron volando de espanto." (Y con eso te acaba la clase de matemáticas.)
¿Por qué nunca debes discutir con una abeja en el gimnasio? Porque siempre hace zum… ba. (Este chiste es malo a propósito: cuéntalo igual.)
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