Yo decido, pero también pido ayuda
Cada día tomas decisiones: con quién jugar, qué dibujar, qué fruta comer, qué libro leer. Esas decisiones son tuyas y está bien que las tomes.
Pero hay cosas que son peligrosas o muy grandes para un niño. En esos casos, necesitas que un adulto de confianza te ayude. Pedir ayuda no es de débiles: es de inteligentes.
Puedo decidir solo
Estas son decisiones que puedes tomar tú porque no hay peligro:
• Qué ropa ponerte (entre las que tu familia te da).
• Con quién jugar en el recreo.
• Qué dibujar o pintar.
• Qué fruta quieres de merienda.
• En qué orden hacer tus tareas.
Necesito ayuda de un adulto
Estas situaciones requieren que un adulto te ayude porque hay riesgo:
• Cruzar una calle con mucho tráfico.
• Si alguien te toca de una forma que te hace sentir incómodo.
• Si un desconocido te ofrece algo o te pide que lo sigas.
• Si te sientes muy mal del cuerpo.
• Si un compañero te pide que hagas algo peligroso.
| Situación | Yo decido | Pido ayuda |
|---|---|---|
| Elegir con quien jugar | Si | |
| Cruzar una avenida sola | Si | |
| Elegir que dibujar | Si | |
| Alguien me toca y me incomoda | Si | |
| Elegir mi fruta favorita | Si | |
| Un desconocido me ofrece dulces | Si |
Clasifica cada situación: ¿Puedo decidir solo o necesito ayuda de un adulto?
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
Un adulto que no conoces te ofrece un paseo en su auto. ¿Qué haces?
Pedir ayuda a un adulto cuando algo me hace sentir incómodo es de cobardes.
Dibuja en tu libreta una "mano de confianza": traza tu mano y en cada dedo escribe el nombre de un adulto al que puedes pedir ayuda (mamá, papá, abuela, maestra, tía…). Al centro de la mano escribe: "Yo puedo pedir ayuda". Comparte tu mano con el grupo.
Piensa en adultos que están cerca de ti: en casa, en la escuela, en la familia. Necesitas al menos cinco nombres.
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
Para dominar este tema
Lo esencial que debes saber
- Ejerce su capacidad de decidir distinguiendo cuándo puede y cuándo debe pedir ayuda, valorando límites y riesgos sin ponerse en peligro.
- Hay decisiones que puedes tomar solo (qué jugar, qué dibujar) y otras donde necesitas ayuda de un adulto (situaciones de peligro o incomodidad).
- Pedir ayuda no es de cobardes: es de inteligentes.
Preguntas clave del tema
- Un adulto que no conoces te ofrece un paseo en su auto. ¿Qué haces?
- ¿Verdadero o falso? Pedir ayuda a un adulto cuando algo me hace sentir incómodo es de cobardes.
- ¿Recuerdas: Hay decisiones que puedes tomar solo y otras donde necesitas ayuda?
Lo que debes poder hacer
- Responde y justifica por qué (sin ver la respuesta en el material). Pregunta: Un adulto que no conoces te ofrece un paseo en su auto. ¿Qué haces?. Opciones: a) Subo porque me cae bien; b) Digo que no, me alejo y se lo cuento a un adulto de confianza; c) Me subo pero le digo a mi amigo.
- Verdadero o falso (corrige lo que sea falso): Pedir ayuda a un adulto cuando algo me hace sentir incómodo es de cobardes.
- Clasifica: elegir con quién jugar, cruzar una avenida solo, un desconocido me ofrece dulces.
Comprobación de lo aprendido
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
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