La TIR: la tasa secreta que hace que tu proyecto empate
El VAN te dice cuánto valor crea un proyecto, pero en pesos, y eso a veces cuesta traducirlo a una intuición. La tasa interna de retorno (TIR) da el mismo juicio en forma de porcentaje: es la tasa de descuento que hace que el VAN sea exactamente cero. Es decir, la TIR es la rentabilidad anual propia del proyecto, la tasa «que el proyecto se paga a sí mismo».
La regla práctica es espejo del VAN:
- Si la TIR supera el costo de capital, acepta (el proyecto rinde más de lo que te cuesta el dinero; su VAN sería positivo).
- Si la TIR queda por debajo del costo de capital, rechaza (rinde menos que tu dinero; VAN negativo).
- Si la TIR iguala al costo de capital, eres indiferente (VAN = 0).
Por eso a la TIR se la llama la «tasa que hay que ganarle»: si tu financiamiento cuesta 10% y el horno rinde una TIR de 15%, le estás ganando 5 puntos al costo del dinero.
El horno de Tres Ríos: inversión 600,000 y flujo anual de 180,000 durante 5 años. El factor de anualidad objetivo es 600,000 ÷ 180,000 = 3.333, que corresponde a una tasa cercana al 15%. Estima la TIR del proyecto en porcentaje (valor entero más próximo).
Tienes que elegir UNO entre dos proyectos excluyentes: el A tiene TIR 40% pero VAN de 20,000 pesos; el B tiene TIR 20% pero VAN de 120,000 pesos. Tu costo de capital es 10%. ¿Cuál eliges y por qué?
«La TIR siempre da un único y claro porcentaje para cualquier proyecto.»
Clasifica cada característica según si describe mejor el VAN o la TIR:
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
La TIR impresiona en una junta; el VAN paga la hipoteca. Usa la primera para comunicar y el segundo para decidir.
— Lumbre · Programa de Dirección
Toma tu proyecto del módulo anterior (o el horno). (1) Calcula su TIR aproximada (encuentra la tasa que hace el VAN cero; usa una hoja de cálculo si puedes) y compárala con tu costo de capital: ¿le ganas? (2) Imagina un segundo proyecto pequeño con TIR altísima pero VAN bajo. Frente al primero, más grande y con TIR menor pero VAN mayor, ¿cuál harías si solo puedes uno? (3) Escribe en una frase por qué «solo mirar la TIR» te habría llevado a una decisión peor. Termina con tu regla personal: en qué usarás la TIR (comunicar, filtrar rápido) y en qué usarás el VAN (decidir entre alternativas, medir el valor real).
La TIR responde «¿es rentable?» y el VAN responde «¿cuánto me hago?». Para vivir del negocio necesitas el segundo, aunque el primero sea más bonito en el PowerPoint.
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Para dominar este tema
Lo esencial que debes saber
- La TIR es la tasa de descuento que hace el VAN igual a cero.
- Regla de la TIR: aceptar si supera el costo de capital.
- La TIR expresa la rentabilidad en porcentaje; el VAN, en pesos.
- Entre proyectos excluyentes manda el VAN, no la TIR (la TIR ignora la escala).
- Con flujos que cambian de signo, la TIR puede no ser única.
- Usa la TIR para comunicar y el VAN para decidir.
Preguntas clave del tema
- ¿A qué tasa el VAN de mi proyecto se vuelve cero (la TIR)?
- ¿La TIR supera mi costo de capital?
- Si compito por recursos, ¿cuál proyecto crea más valor (VAN) y no cuál tiene mayor porcentaje?
- ¿Mis flujos cambian de signo y la TIR podría ser ambigua?
- ¿Estoy usando la TIR para decidir o solo para comunicar?
Lo que debes poder hacer
- Estimar la TIR como la tasa que anula el VAN.
- Aplicar la regla TIR frente al costo de capital.
- Reconocer que el VAN decide entre proyectos excluyentes.
- Identificar cuándo la TIR puede ser ambigua o engañosa.
Chequeo: la TIR y sus límites
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
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