
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Categoría | Preparatoria |
| Nivel | 1.º de Preparatoria |
| Semestre | 1 |
| Materia | Pensamiento Filosófico y Humanidades I |
| Área | Pensamiento Filosófico y Humanidades |
| Unidad | Unidad 2. Del mito al logos |
| Tema / etapa | Presocráticos y Sócrates |
| Edad referencial | 15 a 18 años |
| Plan de estudios | Plan de Estudios de la Bachillerato General SEP/DGB (vigente) |
| Autor | Roadwise Consulting |
1. La pregunta por el arché
Buscar el arché no es preguntar «¿de qué está hecha el agua?» sino «¿qué hay de una sola cosa en todas las cosas, y por qué lo que parece mucho es uno?». Los pensadores de Jonia y de la Magna Grecia✦ responden con hipótesis naturales, es decir, con principios que no necesitan dioses para explicar el cambio. Su método es, en germen, el de toda ciencia: postular lo mínimo suficiente y dar cuenta de la variedad.
| Autor / escuela | Principio (arché) | Aporte decisivo |
|---|---|---|
| Tales de Mileto | el agua | Explicar el mundo sin teogonía; predecir un eclipse; geometría aplicada |
| Anaximandro | el ápeiron (lo indeterminado, ilimitado) | Primer mapa griego; lo indeterminado como origen de los opuestos; justicia entre contrarios |
| Anaxímenes | el aire, por rarefacción y condensación | Introduce un mecanismo cuantitativo del cambio: el más y el menos |
| Pitágoras y los pitagóricos | el número; la armonía | La realidad se deja expresar en proporciones; relación entre alma y purificación |
| Heráclito de Éfeso | el fuego y el logos común | La unidad de los opuestos; todo fluye; el carácter como destino |
| Parménides de Elea | el ser (inmóvil, ingenerado, continuo) | El principio de no contradicción; la vía de la verdad frente a la vía de la opinión |
| Zenón de Elea | defensa de Parménides | Sus paradojas (Aquiles y la tortuga, las flechas) muestran las aporías del movimiento múltiple |
| Empédocles | cuatro raíces (fuego, aire, agua, tierra) + Amor y Discordia | Pluralismo elemental con dos fuerzas que mezclan y separan |
| Anaxágoras | homoiomerías (gérmenes) gobernadas por el noûs | En todo hay parte de todo; la inteligencia ordena la mezcla |
| Demócrito y Leucipo | átomos y vacío | Explicación mecanicista: cualidades sensibles como convención, en la tradición del gusto y el calor |
2. Heráclito contra Parménides: el choque fundacional
Es la discusión que la filosofía no ha cerrado. Heráclito afirma el devenir universal: «no se puede descender dos veces al mismo río» (paráfrasis de Crátilo 402a de Platón, sobre la doctrina heraclítea) y la armonía nace de la tensión de los contrarios, como en el arco y la lira. Lo que vale no es la experiencia de un instante sino el logos común que la gobierna, aunque la mayoría duerma sin percibirlo. Parménides invierte el criterio: pensar y ser son lo mismo; lo que es es, no deviene, no se divide, es inmóvil y perfecto; el movimiento y el múltiple son apariencia, producto de haber creído en el «no ser». Zenón, su discípulo, fabrica paradojas para mostrar que admitir la pluralidad lleva al absurdo. El problema queda planteado para siempre: cómo salvar el cambio sin contradicción. Platón lo resolverá con las Ideas (inteligible estable / sensible cambiante); Aristóteles, con potencia y acto; la física moderna, con conservación, simetría y campos.
De la guerra de todos nace la ley; pero la mayoría vive como si tuviera una sabiduría propia. Escuchen, no a mí sino al logos, y será sabio reconocer que en la tensión de los contrarios está la concordia.
— Heráclito de Éfeso (paráfrasis de los fragmentos DK 22 B1, B2, B51)
3. El giro antropológico: los sofistas
En la Atenas del siglo V, la democracia exige una competencia nueva: hablar bien en público. Los sofistas (sophistaí, «profesores de sabiduría» que cobran por enseñar) responden a la demanda y desplazan la pregunta de la naturaleza a la convención. Su descubrimiento es el lenguaje como poder: la díssoi lógoi (dos argumentos sobre cualquier asunto) y la distinción entre physis (naturaleza) y nomos (ley o costumbre), con la que Protágoras, Hipias y sobre todo Calicles pueden preguntar si las leyes son naturales o impuestas. Sócrates y Platón los combatieron como mercaderes del discurso, y esa condena pasó a la historia: hoy los estudiamos como los primeros teóricos de la retórica, la pedagogía y el relativismo cultural.
| Autor | Tesis característica | Consecuencia |
|---|---|---|
| Protágoras de Abdera | «El hombre es medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son» (fr. DK 80 B1) | Relativismo sensible y utilidad del sabio para reconfigurar lo que parece a cada quien |
| Gorgias de Leontinos | En Sobre el no-ser: nada existe; si algo existiera no podría conocerse; si se conociera, no podría comunicarse | Nihilismo epistemológico llevado con la precisión de un argumento contra Parménides |
| Hipias de Élide | La naturaleza hace a todos parientes; la ley es un tirano que fuerza | Universalismo cosmopolita a partir de physis contra nomos |
| Calicles (en el Gorgias de Platón) | La justicia natural es que el más fuerte domine al más débil | Denuncia de la moral como moral de débiles: antecedente debatido de Nietzsche |
4. Sócrates: la filosofía como examen
Sócrates (470/469–399 a. C.) no escribió nada. Sabemos de él por el Sokratikòs lógos: los recuerdos de Jenofonte, las comedias de Aristófanes, los diálogos de Platón y el balance crítico de Aristóteles. Reconstruir al personaje histórico a partir de esas fuentes es el llamado problema socrático. Lo que sí se puede atribuirle con seguridad es un método y una orientación. El método: la ironía (reconocer que no sabe y preguntar como quien aprende) y el elenchos, la refutación que hace visible que la definición propuesta se contradice con otras cosas que el interlocutor acepta. La orientación: la virtud es saber y el vicio es ignorancia (intelectualismo moral), por lo que nadie obra mal queriendo el mal, y la tarea filosófica es el cuidado del alma. Y la célebre imagen del Teeteto: Sócrates se compara con una partera, porque no pare él la verdad, pero sí ayuda a darla a luz: de ahí el nombre de mayéutica (maieutiké téchne, el arte de la parturienta). Su daimonion, una voz que solo desvía, y su negación a huir de la condena a muerte —en el Critón, las Leyes de Atenas le exigen no destruir la ciudad que lo formó— convirtieron su vida en un argumento sobre la integridad intelectual.
| Criterio | Sófistas | Sócrates |
|---|---|---|
| Qué enseñan | Retórica y destreza para vencer en el debate | A examinar definiciones y la propia ignorancia |
| Cobran | Sí, honorarios por formación | No: la búsqueda no tiene precio |
| Verdad | Depende del nomos y del sujeto; importa persuadir | Hay un concepto buscable de justicia, bien y virtud |
| Método | Discursos largos, antilogías, epideixis demostrativos | Pregunta y respuesta corta; elenchos; mayéutica |
| Efecto político | Forman ciudadanos eficaces | Cuestiona a las autoridades: de ahí la acusación de corromper a los jóvenes |
5. Platón: del mundo sensible al inteligible
Platón (428/427–348/347 a. C.) hereda de Sócrates la pregunta por la definición y de Heráclito la certeza de que lo sensible pasa. Su salida es la teoría de las Ideas o Formas: existe un orden de realidades inteligibles, eternas e inmutables (lo Bello mismo, lo Justo mismo, el Triángulo mismo) de las cuales las cosas participas o son copias. Consecuencias encadenadas: conocer no es adquirir sino reconocer (reminiscencia o anámnesis, demostrada en el Menón con el esclavo y la geometría); el alma es tripartita —racional, irascible, concupiscible— y la justicia personal es su armonía bajo el gobierno de la razón; la justicia política es la analogía invertida: gobernantes sabios, guardianes auxiliares y productores, y de ahí el programa del filósofo-rey de la República. La alegoría de la caverna (libro VII) condensa el todo: prisioneros que toman sombras por cosas, un liberado que sufre al mirar la luz (el bien, la Idea suprema) y un regreso que es deber y peligro. En la división de la línea (República VI) reparte la vida mental en opinión (eikasía y pístis) y saber (diánoia y nóesis). Y contra los sofistas: la retórica sin saber es «adulación», aunque el Fedro admite una retórica buena. Su influjo es inmenso: neoplatonismo, agustinismo, gran parte del vocabulario de la matemática y de la teología.
6. Aristóteles: la arquitectura del saber
Aristóteles (384–322 a. C.), veinte años en la Academia y preceptor de Alejandro, critica a su maestro con un argumento célebre: si la Idea es otra cosa junto a las cosas, hace falta un «tercer hombre» y la explicación se repite al infinito (el argumento del tercer hombre, en los textos conservados del Parménides y de la Metafísica). Su propia solución es el hilemorfismo: todo cuerpo sensible es compuesto de materia (hylé) y forma (morphé / eídos); la forma no está «en otro lado», está en la cosa. De ahí la teoría de las cuatro causas —material, formal, eficiente y final—, y la explicación del cambio mediante potencia y acto, que salva simultáneamente a Heráclito (hay cambio) y a Parménides (el ser no viene de la nada). Añade la doctrina de las categorías, la definición por género próximo y diferencia específica, la lógica del silogismo como órgano previo de toda ciencia (Organon), y una idea de ciencia como saber de causas: conocer es saber el porqué. En la práctica: la Ética a Nicómaco pregunta por la vida lograda (eudaimonía), que consiste en la actividad conforme a virtud, intelectual y moral; la virtud moral es un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y la phrónesis, y se adquiere ejercitándola («las cosas que hay que aprender, aprendiéndolas las aprendemos», NE II 1, paráfrasis). La Política estudia las constituciones y concluye que el ser humano solo se realiza en comunidad. La Poética piensa la mimesis no como copia servil sino como representación de lo verosímil y lo universal, con la catarsis de lástima y temor. Y la «filosofía primera» culmina en un pensamiento que piensa su propio pensar: el motor inmóvil.
| Tema | Platón | Aristóteles |
|---|---|---|
| Lo real | Las Ideas separadas; lo sensible es copia | Sustancias concretas: materia y forma inseparables (menos en Dios) |
| Conocer | Reminiscencia; ascenso dialéctico a lo inteligible | Abstracción a partir de la experiencia: nada hay en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos |
| Método | Diálogo, mito, dialéctica | Análisis de conceptos, clasificación, silogística, investigación empírica |
| Alma | Prisionera del cuerpo; inmortal y tripartita | Forma del cuerpo orgánico; como el hacha respecto de la leña, difícil de separar |
| Ética | La virtud es orden del alma bajo la razón; el bien como Idea | La virtud es hábito electivo en el justo medio; felicidad como actividad conforme a la razón |
| Política | Ideal: gobiernan quienes conocen el bien | Comparado: estudia 158 constituciones y busca la régimen posible y estable |
| Arte | Imitación de una imitación; sospechoso | Imitación creadora de lo universal; tiene valor cognitivo y emocional |
7. Guion de video: «Tres preguntas, tres siglos»
| Min | Voz en off | Imagen |
|---|---|---|
| 0:00–0:25 | «Mileto, siglo VI antes de nuestra era. Alguien mira el agua y pregunta: ¿y si todo fuera agua? No es una plegaria: es una hipótesis.» | Amanecer sobre el mar Egeo; mapa animado de Jonia; la palabra arché aparece y se traduce |
| 0:25–0:55 | «Heráclito dice que nada permanece. Parménides dice que el cambio es impensable. Los dos tienen razón en lo que el otro niega, y la filosofía nace de ese choque.» | Río filmado a cámara lenta / estatua ecuestre inmóvil; se parte la pantalla en dos; la palabra «logos» y la palabra «ser» se empujan |
| 0:55–1:30 | «Un siglo después la pregunta cambia de objeto: ya no es de qué está hecho el mundo, sino cómo convencer en la asamblea. Llegan los sofistas.» | Ágora de Atenas reconstruida; discursos, monedas, tablas de ley; un maestro cobra unas dracmas |
| 1:30–2:10 | «Y aparece un albañil de ideas que no cobra, no escribe y solo pregunta. Sócrates incomoda tanto que la ciudad lo mata.» | Retrato de busto; preguntas flotando sobre interlocutores que se ruborizan; la cicuta servida en un vaso |
| 2:10–2:40 | «Sus dos herederas: Platón, que pone el verdadero mundo arriba; Aristóteles, que lo deja dentro de las cosas.» | El fresco de Rafael «La escuela de Atenas» en zoom: dedo al cielo, palma a la tierra |
| 2:40–3:00 | «Tres preguntas, tres siglos, un mismo método: dar razones que otro pueda revisar.» | Texto final con la definición de filosofía como amor a la sabiduría; crédito de la materia |
- Filosofía griega: del arché al sistema
- Presocráticos
- Escuela de Mileto
- Heráclito: devenir
- Parménides: el ser
- Pluralistas y átomos
- Sofistas
- Physis vs. nomos
- Retórica
- Relativismo
- Sócrates
- Ironía y elenchos
- Mayéutica
- Intelectualismo moral
- Platón
- Ideas
- Alma tripartita
- Caverna
- Aristóteles
- Cuatro causas
- Potencia y acto
- Virtud y justo medio
- Silogismo
- Presocráticos
8. Practica
La diferencia decisiva entre Heráclito y Parménides es que:
Si Protágoras sostiene que el hombre es medida de todas las cosas, entonces el debate retórico se vuelve:
Un ejemplo resuelto en clase
Un alumno afirma: «no puedo aprender historia, no tengo memoria para esto». Desde la Ética a Nicómaco, la respuesta correcta no es que tenga razón ni que espere la reminiscencia platónica, sino esto: las capacidades se adquieren ejercitándolas. Aristóteles hace de la virtud moral un hábito electivo —un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y la phrónesis—, y por eso la destreza y el carácter se forman repitiendo actos: «las cosas que hay que aprender, aprendiéndolas las aprendemos». Fíjate en la estructura del razonamiento que acabas de usar: una tesis del autor, un concepto técnico que la sostiene (hexis, disposición adquirida) y una aplicación al caso. Así se argumenta en filosofía.
Sócrates escribió varios tratados donde exponía su doctrina de la virtud.
Para explicar el cambio sin caer en la trampa de Parménides, Aristóteles introduce la distinción entre y acto.
Clasifica cada tesis según la familia de pensamiento que la sostiene.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
| Concepto | Autor | Para qué sirve |
|---|---|---|
| ápeiron | Anaximandro | Nombrar un origen indeterminado para evitar que lo primero sea una cosa determinada más |
| elenchos y mayéutica | Sócrates | Detectar contradicciones y ayudar a parir la definición buscada |
| Anámnesis y alegoría de la caverna | Platón | Explicar que aprender es reconocer, y que educar es reorientar la mirada |
| Cuatro causas y phrónesis | Aristóteles | Dar el porqué de las cosas y deliberar bien en lo práctico |
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Elige una creencia tuya sobre la que Heráclito y Parménides discutirían (el amor, tu identidad, tu carácter, tu país). Escribe qué diría cada uno y luego, en dos líneas, qué diría Aristóteles con su distinción de potencia y acto. Cierra diciendo con cuál de los tres te quedas y por qué.
Piensa en algo que cambia y en algo que, sin embargo, sigue siendo «lo mismo»: un equipo, una amistad, tú a los diez años y ahora.
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