← Lumbre

Historia Sahelanthropus y Ardipithecus: los primeros homininos, de 7 a 4,2 millones de años

Portada de Sahelanthropus y Ardipithecus: los primeros homininos, de 7 a 4,2 millones de años

Sahelanthropus y Ardipithecus: los primeros homininos, de 7 a 4,2 millones de años

✦ Historia universal, bloque Prehistoria, curso Origen y evolución humana, ruta De los australopitecos a sapiens, etapa 1 Sahelanthropus y Ardipithecus · Historia · y te lleva 46 minutos

Roadwise Consulting

Firmado y verificado · Fernando Castro

Objetivo: Reconocer los cuatro caracteres que abren el linaje humano, describir Toumaï, Orrorin y Ardi con sus dataciones y sus debates, y explicar la caída de la hipótesis de la sabana.

46 min 15–99 años
Autoevaluación
Más
Sahelanthropus y Ardipithecus: los primeros homininos, de 7 a 4,2 millones de años

Herramientas de la lección

◉ Entrar a La Matrix Sorpréndeme

Sobre este contenido

Ir a

Volver a De los australopitecos a sapiens Cursos Explorar Mi cuenta Salir del modo estudio

Sahelanthropus y Ardipithecus: los primeros homininos, de 7 a 4,2 millones de años

Esta etapa abre la frontera más difícil de la paleoantropología: los tres millones de años que separan al último ancestro común con los chimpancés del primer australopiteco reconocido. Entre 7 y 4,2 millones de años se sitúan los cuatro candidatos mayores del registro africano, todos parciales, todos discutidos y todos decisivos, porque en ellos se juega si la bipedestación precedió al cerebro grande y si el linaje humano nació en la sabana o en el bosque.

Objetivos de la etapa

  • Definir qué es un hominino con criterios anatómicos y no con criterios de parecido, y situar la divergencia con el chimpancé.
  • Manejar los cuatro caracteres que abren el linaje: canino, esmalte, cara y esqueleto de la carga.
  • Saber cómo se obtiene una fecha de 7 millones de años y qué significa que sea una acotación y no una medida directa.
  • Describir el cráneo de Toumaï, el fémur de Orrorin y el esqueleto de Ardi con sus rasgos y sus debates.
  • Explicar por qué la hipótesis de la sabana tuvo que retirarse y qué ambiente rodea a los primeros homininos.
  • Distinguir observación, inferencia y conjetura en un texto de paleoantropología, y detectar el lenguaje de divulgación que las mezcla.

Vocabulario mínimo antes de empezar

Siete términos que conviene no confundir: la mitad de las discusiones de esta etapa vienen de usarlos mal.
TérminoUso estricto en este objeto
HomininiTribu humana tras la separación con el chimpancé: incluye a los bípedos extintos y al género Homo.
HomininaeSubfamilia que agrupa a los grandes simios africanos y a los humanos; más amplia que Hominini.
HominidaeFamilia de los grandes simios en conjunto, orangutanes y gibones aparte.
Último ancestro comúnÚltimo ancestro común con el chimpancé: un linaje poblacional, no un individuo fechado.
Ante quem / post quemEdad mínima y máxima que acotan un fósil entre dos capas datables.
EndocasteMolde interno de la cavidad craneal; de él se deduce la capacidad y parte de la superficie cerebral.
TafonomíaEstudio de lo que le pasó al hueso entre la muerte y el hallazgo: transporte, presión, química.

I. Qué es un hominino y por qué la frontera se mueve

Un hominino es cualquier miembro de la tribu Hominini después de la separación con los chimpancés: incluye a los bípedos extintos, al género Homo y, por convenio, se suele excluir a chimpancés y gorilas. La palabra no describe una esencia ni un plan: describe un conjunto de fósiles que comparten una serie de cambios anatómicos y una ascendencia común. La frontera con los chimpancés se fija por dos vías distintas y no siempre compatibles: la genética molecular, que estima la divergencia entre 7 y 6 millones de años comparando genomas humanos y de chimpancé, y la paleontología, que la reconoce en cuanto aparecen caninos reducidos, esmalte grueso y señales de carga bípeda en el esqueleto. El reloj molecular no mide tiempo: mide diferencias acumuladas de secuencia y las convierte en años con una tasa de sustitución calibrada con fósiles. Cambia la calibración y cambia la fecha de la divergencia, que ha pasado de 5 a 7 millones de años en veinte años de literatura.

Flujo con cinco homininos tempranos en orden cronológico: el cráneo de Toumaï de hace siete millones de años, Orrorin de los Tugen Hills, Ardipithecus kadabba del Middle Awash, Ardipithecus ramidus de Aramis y Australopithecus anamensis de Kanapoi, con su edad y su resto clave.
Todos son parciales y casi todos discutidos: la secuencia no es una línea recta, son ramas que se solapan en el tiempo y en el espacio.
El ancestro más antiguo: el misterio de Toumaï
Anota en qué momento el documental pasa de describir el cráneo a afirmar la bipedestación: ese es exactamente el punto donde la evidencia se vuelve inferencia.

Conviene tener claras tres palabras que se usan mal. Hominidae es la familia y comprende orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos. Homininae agrupa a los grandes simios africanos y a los humanos. Hominini es la tribu humana en sentido estricto, y Panina la del chimpancé. Decir homínido para cualquier mono antropomorfo es correcto; decir homínido cuando se quiere decir bípedo es un error. Cuatro cambios definen el inicio del linaje, y ninguno es el cerebro. Primero, la reducción del canino y la pérdida del filo de afinado contra el premolar. Segundo, el esmalte dental grueso. Tercero, reordenación de la cara y del macizo facial, con huesos facales cortos y arcos dentales parabólicos. Cuarto, adaptaciones del esqueleto axial y de las extremidades a la carga monopodal: pelvis, fémur, rodilla, pie y curva lumbar. El orden de los hechos importa porque invierte el guion clásico: la bipedestación está documentada mucho antes que cualquier crecimiento cerebral sostenido, y el crecimiento cerebral es tardío y acumulado. Los primeros homininos tenían cerebros del tamaño de un chimpancé, y caminaban o se desplazaban de un modo distinto.

El chimpancé no es nuestro antecedente: es nuestro primo, y lleva tanto tiempo evolucionando como nosotros.

— Formulación estándar del argumento en sistemática filogenética moderna, que conviene citar como principio y no como cita textual de un autor.

¿Qué criterio permite reconocer a un hominino en un fósil del Mioceno terminal?

La genética molecular y la paleontología fijan la divergencia con el chimpancé por el mismo procedimiento.

Si una calibración del reloj molecular cambia, ¿qué consecuencia tiene sobre la fecha de divergencia?

II. Cómo se encuentra y se fecha un hueso de siete millones de años

Los homininos antiguos se encuentran en un tipo de paisaje muy concreto: cuencas sedimentarias con capas de ceniza volcánica intercaladas, expuestas por la erosión, y con fauna de mamíferos asociada. El Sahel, el triángulo de Afar, los márgenes del Turkana y los Tugen Hills cumplen las tres condiciones: afolación continua, vulcanismo que da fechas y sedimento fino que conserva. La tafonomía es el control de calidad del fósil. Un cráneo de Toumaï viajó kilómetros arrastrado por un torrente antes de quedar enterrado: sus huesos están pulidos, fracturados y aplastados lateralmente, y reconstruirlo exigió retirar la matriz dura, reconponer fragmentos y completar zonas perdidas con resina. Toda lectura morfológica de un especimen así debe preguntarse primero qué deformó el sedimento. Hay que dimensionar el registro: toda esta etapa se apoya en unos pocos individuos. Un cráneo, una mandíbula parcial, cuatro fémures, unos dientes sueltos y una pelvis. Es poco para una historia de tres millones de años, y explica por qué los debates son tan intensos y por qué una campaña de tres semanas puede cambiar un manual.

Fotografía de un cráneo fósil de color crema, reconstruido a partir de numerosos fragmentos pegados, con arcos superciliares macizos, cara corta y ancha y una bóveda craneal baja y pequeña, apoyado sobre una base oscura en una vitrina.
El cráneo TM 266, bautizado como Toumaï, es el fósil más antiguo en discusión dentro del linaje humano. Foto: Oryctes, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons.

El método ordinario de fecha es el potasio-argón y su variante argón-argón sobre los cristales de las tobas, que cronometran la erupción y no el fósil: lo que se obtiene son términos ante quem y post quem, es decir, una edad mínima y una máxima entre las que cae el entierro del hueso. Cuando no hay ceniza cerca se usan el paleomagnetismo de la secuencia, la biocronología por cerdos, elefántidos y bovinos, y el uranio-plomo sobre esmalte o carbonatos. En Toros-Menalla las tres vías convergen en torno a 7 millones de años, y esa convergencia es lo que hace defendible una cifra tan incómoda. Tobas con argón-argón: dan fechas absolutas con margen de decenas de miles de años, pero acotan desde fuera. Paleomagnetismo: da una secuencia de inversiones magnéticas que se ajusta a la escala temporal; resuelve bien cuando la sucesión es continua. Biocronología: barata, inmediata y de resolución grosera. Uranio-plomo en diente: data el propio diente, pero el sistema puede haber perdido uranio o plomo.

Fecha un diente: cuatro pasos del oficio

  1. Documentar el nivel

    Se registra la posición estratigráfica exacta del hueso, con fotos, cotas y levantamiento de la columna. Sin esto, la fecha no vale.

Paso 1 de 4

Cuatro maneras de obtener una edad y lo que cada una puede afirmar.
MétodoQué data realmenteResolución
Argón-argónLa erupción de la ceniza, no el huesoMiles de años, pero solo acota
PaleomagnetismoLa polaridad del sedimento al depositarseUna banda de polaridad de decenas de miles de años
BiocronologíaLa evolución de cerdos y bovinos asociadosZona de fósiles guía, grosera
Uranio-plomo en esmalteEl propio dientePrometedora, sensible a pérdidas

Una datación por argón-argón sobre una toba situada por encima del nivel del fósil aporta:

En Toros-Menalla, los tres métodos citados en el objeto convergen en una edad del cráneo. ¿Cuántos millones de años se redondean para esa edad, tomando la cifra central del anuncio?

Un cráneo arrastrado por un torrente puede deformarse hasta simular rasgos de locomoción.

III. Toumaï: el cráneo de Toros-Menalla

En julio de 2001 el equipo franco-chadiano de Michel Brunet recogió en Toros-Menalla, en el desierto de Djourab, al norte del Chad, un cráneo casi completo al que los especialistas llamaron TM 266-01-060-1 y los halladores Toumaï, esperanza de vida en la lengua goran. Se anunció en 2002 con una datación de entre 7 y 6,8 millones de años, y obligaba a replantearse dónde y cuándo empezó la línea humana.

Fotografía de una vitrina de museo con varios restos fósiles alineados sobre un soporte: a la izquierda un cráneo pequeño de bóveda baja, en el centro una mandíbula con dientes y a la derecha fragmentos de un esqueleto, con carteles explicativos.
Esta etapa se estudia sobre unos pocos ejemplares: moldes de restos de homininos en la vitrina de un museo. Foto: Emőke Dénes, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

El cráneo combina rasgos de dos mundos. La bóveda es pequeña, de 360 a 370 centímetros cúbicos, con cresta sagital baja y una cara muy prognata pero sin el proyectamiento maxilar de un chimpancé. Los arcos superciliares son macizos y discontinuos, los caninos son cortos y su punta no se afila contra el premolar, y el esmalte molar es grueso. La cavidad nasal y los pilares son de hominino tardío, la capacidad craneal es de chimpancé. El argumento central de Brunet fue la posición del foramen magno, el agujero por el que la médula pasa del cráneo a la columna: en Toumaï está situado más abajo y más atrás que en un chimpancé, lo que indica una cabeza equilibrada sobre un cuello vertical. La objeción principal es que la cara está aplastada hacia un lado y que la flexión de la base craneal se puede haber acentuado con la deformación.

Sahelanthropus tchadensis: el secreto del cráneo de 7 millones de años
Repara en si el presentador distingue entre la posición del foramen magno y la flexión de la base craneal: son dos argumentos distintos y uno de ellos es mucho más sólido.
Comparación en dos tarjetas: el cráneo de Toumaï, que documenta cerebro, cara, dentadura y base craneal pero casi nada del esqueleto, frente al esqueleto de Ardi, que conserva pelvis, pie, manos y columna, pero con un cerebro muy pequeño y una cara deformada por el sedimento.
La regla del oficio: un cráneo responde por la dieta y por los sentidos; una pelvis y un pie responden por la locomoción. Ninguno responde por las dos cosas.

En 2020 se publicó un fémur del mismo yacimiento y de edad comparable, TM 462-01-764, cuya sección y orientación del cuello encajarían con una marcha erguida. Si la asociación fuera correcta, Toumaï sería bípedo. El problema es que el fémur no procede del mismo nivel exacto ni del mismo individuo, y un desierto con erosión arrastra huesos de edades distintas. Los análisis filogenéticos sitúan a Sahelanthropus en la base de Hominini o justo antes, en la zona en que las ramas humana y del chimpancé aún no están separadas. Su valor científico no depende de ser nuestro abuelo: basta con ser un miembro temprano de ese vecindario para demostrar que la reducción del canino y el esmalte grueso ocurrieron hace siete millones de años y en el centro de África, a 2 500 kilómetros al norte del gran valle del Rift.

Localiza la afirmación que el resto del texto no sostiene.

Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.

Un equipo anuncia un fémur en el mismo yacimiento que el cráneo, pero en un nivel distinto y a varios cientos de metros. ¿Qué conclusón es defendible?

¿Con qué seguridad puedes afirmar que Sahelanthropus caminaba sobre dos pies?

¿Qué tan seguro estás de tu respuesta?

IV. Orrorin y el final del Mioceno

En 2000, Brigitte Senut y Martin Pickford anunciaron desde los Tugen Hills, en Kenia, restos de un hominino de 6,1 a 6,0 millones de años al que llamaron Orrorin tugenensis: mandíbulas con dientes de esmalte grueso y canino pequeño, falanges de manos y varios fémures. El debate fue inmediato y sigue abierto. El fémur BKN 6640-1 conserva el cuello y la base del trocánter menor. Su corteza es más gruesa en la cara medial que en la lateral, y su sección se aproxima a una media luna: ambas cosas caracterizan al hueso de quienes cargan alternativamente sobre una pierna. En chimpancés cuadrúpedos la corteza se distribuye de otra forma. La objeción es que la plasticidad del hueso depende del uso, y que un individuo parcialmente arborícola puede mostrar señales mixtas.

Sahelanthropus tchadensis: ¿nuestro último ancestro común con los chimpancés?
Comprueba si el vídeo trata la hipótesis como alternativa abierta o como dato cerrado; la segunda presentación es divulgación, no ciencia.

Ninguno de estos homininos aparece de la nada. El Mioceno africano y euroasiático estuvo lleno de grandes simios: Dryopithecus, Ouranopithecus, Graecopithecus, Nacholapithecus, Equatorius. Cuando el Mioceno se apaga, quedan varias líneas candidates al mismo tiempo, y la anatomía de los primeros homininos hereda rasgos de ese mundo de simios de bosque. Graecopithecus freybergi, de 7,2 millones de años y procedente de Crética y de la zona del Danubio, fue presentado en 2017 como posible hominino europeo por la morfología de su canino y de su mandíbula. La propuesta minoritaria ilustra un problema de método: si la definición de hominino se aprieta sobre la dentadura, especies europeas entran en el club, y si se aprieta sobre la locomoción, quedan fuera.

Une cada especie con su resto fósil clave y su yacimiento.

      V. Ardipithecus: de kadabba a ramidus

      Ardipithecus kadabba procede del Middle Awash etíope y cubre de 5,8 a 5,2 millones de años. Son unos diez dientes y algunos huesos de extremidades, suficientemente homininos por la forma del premolar inferior y el desgaste dental, y suficientemente arcaicos para que muchos autores lo consideren una subespecie de la especie siguiente más que una forma plenamente diferenciada. El esqueleto de Ardipithecus ramidus se debe a una campaña que empezó en 1992, cuando Yohannes Haile-Selassie encontró una mandíbula en Aramis, y culminó con el bloque ARA-VP-6/500: una hembra enterrada por un flujo de toba que la aplastó pero la conservó casi completa. Tim White, Gen Suwa y C. Owen Lovejoy publicaron en 2009 más de 45 piezas y un cuerpo de casi medio centenar de artículos; la espera de quince años entre hallazgo y publicación se convirtió en una discusión profesional sobre la prioridad de acceso a los fósiles.

      Lámina científica que representa el esqueleto completo de Ardipithecus ramidus montado en posición erguida, con cráneo pequeño, brazos largos colgando junto al cuerpo, pelvis ancha y piernas cortas, sobre fondo blanco con escala.
      Reconstrucción del esqueleto de Ardi: más del cuarenta por ciento de un individuo, recuperado dentro de un bloque de toba en Aramis. Ilustración: Tobias Fluegel, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons.

      Ardi medía en torno a 1,20 metros y pesaba unos 50 kilogramos, con el macho sensiblemente mayor: el dimorfismo corporal empieza a reducirse respecto al de un gran simio. Su cerebro rondaba los 300 centímetros cúbicos, menos que el de un chimpancé macho. Nada en su cráneo o en su dentadura anunciaba una cabeza grande: lo que contaba estaba en la mandíbula, en el canino y en la pelvis. La pelvis es la pieza más revolucionaria. El ilion es corto, ancho y orientado hacia dentro, con una meseta que sostiene las vísceras sobre la cavidad: la configuración típica de un bípedo. Pero el canal del parto es todavía estrecho en comparación con el de un australopiteco, y la articulación de la cadera conserva una movilidad amplia. Una pelvis así no puede leerse como la de un corredor ni como la de un cuadrúpedo.

      Rejilla de seis tarjetas con las señales de bipedestación en los homininos más antiguos: foramen magno adelantado, canino reducido, ilion corto y ancho, dedo gordo del pie divergente, número de vértebras y sección del fémur, cada una con lo que aporta y lo que deja sin resolver.
      Ninguna señal aislada demuestra la bipedestación: convence solo cuando se acumulan en un mismo individuo y el sedimento descarta la deformación.

      El pie de Ardi resuelve una paradoja y crea otra. La base es rígida y de apoyo plantígrado, compatible con caminar erguido sobre el suelo; pero el dedo gordo está separado, corto y móvil, capaz de oponerse a las ramas. Un chimpancé anda erguido con el pie en garra y con el peso sobre el borde externo; Ardi apoyaba la planta y seguía trepando. Es un pie de dos mundos, no un pie humano imperfecto. La mano conserva falanges largas y curvas y una muñeca con bloqueo dorsal, mezcla de colgado y de apoyo. Ardi no fabricaba nada: su mano no tiene la base ancha del pulgar ni la precisión que aparece con el género Homo. La liberación de la mano para la técnica es posterior, y por eso es falso que caminar en dos pies pusiera inmediatamente las manos al servicio de cultura.

      Ardipithecus ramidus: Ardi
      Fíjate en cómo el vídeo muestra la pelvis: si la compara con la de una mujer actual y no solo con la de un chimpancé, está planteando bien el problema del canal del parto.
      Ardipithecus ramidus: el primer verdadero hominino
      Contrasta la afirmación del título con lo que el objeto acaba de explicar: "primer verdadero hominino" es una convención retórica, no una categoría taxonómica estable.

      La síntesis de Lovejoy es que Ardipithecus era un bípedo terrestrial facultativo y un trepador suspendido, con la locomoción arbórea sin apoyo plantar. El punto teórico importante es que el bípedo no evolucionó a partir de un chimpancé que se pusiera de pie: ambos linajes salieron de un simio arcaico que no se parecía exactamente a ninguno de los dos, y el chimpancé ha cambiado tanto como nosotros desde el ancestro común.

      Ordena el trabajo de Ardi desde el sedimento hasta la interpretación.

        Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

        ¿Qué rasgo del pie de Ardipithecus impide considerarlo un pie humano?

        Completa: el argumento central de Brunet sobre Toumaï fue la posición del magno, y la objeción principal es la de la cara por el sedimento.

        Marca las frases que expresan una inferencia funcional y no una observación directa del hueso.

        Toca las frases que correspondan y pulsa Comprobar.

        VI. El paisaje: por qué cayó la hipótesis de la sabana

        Aramis ofrece una ecología reconstruible: polen, fitolitos, madera, semillas y fauna asociados. El resultado es un bosque con claros y sotobosque herbáceo junto a un curso de agua, con cobos, antílopes acuáticos, facóqueros, monos y elefántidos, no una llanura de pastos secos. El hominino más completo de esta etapa vivió entre árboles. La hipótesis clásica sostenía que la bipedestación nació cuando los bosques se retrajeron y obligaron a bajar al suelo: sabana abierta, vigilancia, transporte y termorregulación. El caso de Aramis la obliga a matizarse: en 4,4 millones de años no había sabana en el lugar donde aparece el bípedo mejor preservado, de modo que la marcha erguida pudo surgir en bosques de galería y consolidarse después, con la apertura del paisaje.

        Cuatro tarjetas con los debates vigentes sobre los homininos más antiguos: si Toumaï caminaba, si Ardi vivía en sabana o en bosque, si estos fósiles son ancestros o ramas laterales y si el último ancestro común se parecía a un chimpancé.
        Que un debate esté abierto no es un defecto del registro: es la señal de que las afirmaciones fuertes todavía no tienen huesos suficientes detrás.

        Los isótopos de carbono del esmalte distinguen plantas de ciclo C3, como árboles y hierbas de sombra, de las de ciclo C4, propias de pastos tropicales abiertos. Los valores de esta etapa son casi puramente C3, y viran hacia el C4 solo más tarde, con los australopitecos robustos y con los primeros Homo. La dieta no incluyó pasto ni lo que crece sobre pasto hasta bastante después.

        Dieta abierta: cuánto pasto hay en el esmalte
        Fuente: Esquema didáctico a partir de los rangos publicados de isótopos de carbono en esmalte de homininos

        Tres millones de años en nueve fechas

        1. 7,0 Ma
          Toumaï

          Cráneo TM 266 en Toros-Menalla, Chad: caninos reducidos y esmalte grueso en el centro de África.

        2. 6,1 Ma
          Orrorin

          Fémur de los Tugen Hills con corteza en media luna: el primer indicio serio de carga bípeda.

        3. 5,8-5,2 Ma
          kadabba

          Dientes del Middle Awash: el antecedente discutido de ramidus.

        4. 4,4 Ma
          Ardi

          Esqueleto de Aramis: bosque con claros, pelvis bípeda y pie prensil.

        5. 4,1 Ma
          anamensis

          Tibia KNM-KP 10001 de Kanapoi: meseta plana, carga monopodal sin discusión.

        6. 3,9-3,6 Ma
          Dikika

          Selam, la niña de Dikika: un joven con señales de trepa y de marcha erguida.

        7. 3,66 Ma
          Laetoli

          Pista G3: pisadas con talón, dedo alineado y sin arrastre; huella del comportamiento.

        8. 3,2 Ma
          Lucy

          AL 288-1 en Hadar: el esqueleto que convirtió el debate en discusión de laboratorio.

        9. 2,8 Ma
          Después

          Aparición del linaje robusto y primeras piedras talladas: termina esta etapa.

        VII. De ramidus a anamensis: el puente hacia los australopitecos

        Australopithecus anamensis cubre de 4,2 a 3,9 millones de años en el este de África: Kanapoi, Allia Bay, y después Ledi-Geraru y el Middle Awash. Es el hominino que cierra esta etapa porque tiene la mezcla menos equívoca: dentadura grande y arcaica, pero una tibia con la meseta inferior ancha y plana, adaptada a repartir el peso en apoyo unilateral. La tibia KNM-KP 10001, de Kanapoi, es el hueso que corta la discusión. En cuadrúpedos arborícolas la meseta tibial es cóncava y reparte carga en flexión; en KNM-KP 10001 es plana con un reborde marginal marcado, como en los bípedos habituales. Con ese solo hueso, la bipedestación queda fuera de duda a 4,1 millones de años, en el mismo tramo cronométrico que la especie que supuestamente la precedió. La secuencia ramidus, anamensis, afarensis es la hipótesis de trabajo más admitida para el linaje, y tiene un problema honesto: las tres se solapan en el tiempo. Anamensis y ramidus coexistieron unos 200 000 años en el mismo valle, así que la relación entre ellas no puede ser de descendencia directa; como mucho, ramidus es una rama hermana y anamensis conserva más rasgos derivados. La evolución del linaje es un arbusto, no una escalera.

        Clasifica según el uso que hace el objeto de cada género: unos están dentro de la tribu humana en discusión y otros son simios arcaicos laterales.

        Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

        ¿Por qué la coexistencia de ramidus y anamensis impide una descendencia directa?

        VIII. Los cinco errores que hay que desterrar

        Al cerrar esta etapa quedan dos hechos firmes y una pregunta abierta. Firmes: hacia 4,1 millones de años la bipedestación era anatómicamente innegable, y hacia 7 millones de años el canino ya se había reducido y el esmalte engrosado en el centro de África. Abierta: si los primeros homininos del Chad y del Tugen eran bípedos, y con qué frecuencia lo estaban. La siguiente etapa trata con un registro mucho más rico: los australopitecos.

        Tesis para defender por escrito

        Sahelanthropus tchadensis era un bípedo habitual. Defiéndela con la evidencia disponible y con el peso real de cada dato: morfología, tafonomía y contexto.

        Tesis

        Enuncia la tesis en una frase con la palabra habitual definida: ¿siempre, o con frecuencia?.

        Evidencia

        Separa el foramen magno de la flexión basilar y cita el fémur TM 462 como material no asociado.

        Razonamiento

        Explica por qué una señal de la base del cráneo es más débil que una pelvis y un pie conservados.

        Conclusión

        Cierra indicando qué versión de la tesis sobrevive a la objeción y con qué grado de confianza.

        Contraargumento

        Formula la objeción tafonómica: la cara está aplastada y el ángulo pudo acentuarse con la deformación.

        Tu respuesta al contraargumento

        Contesta con el contraste de Ardi, donde el esqueleto completo permite leer dos modos de locomoción.

        Dos titulares, un mismo cráneo

        Lee los dos textos y decide cuál describe mejor el estado de la cuestión.

        Prensa generalista del anuncio, 2002
        Descubren en el Chad al ancestro más antiguo de la humanidad, que ya caminaba erguido hace siete millones de años.
        Resumen de una reseña científica
        Cráneo casi completo de hominino de entre 7 y 6,8 Ma, con caninos reducidos y foramen magno adelantado; el esqueleto postcraneal asociado no está resuelto.
        Cráneo fósil de bóveda baja y cara corta, reconstruido a partir de fragmentos, con arcos superciliares macizos.
        ¿Qué afirmaciones del primer titular no aparecen en el segundo, y cuáles son inferencias en lugar de observaciones?

        ¿Qué tipo de evidencia estoy leyendo?

        Autocomprobación de la etapa

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        • Sahelanthropus y Ardipithecus
          • Criterios de hominino
            • Canino y esmalte
            • Cara y arcos
            • Esqueleto de carga
          • Fósiles
            • TM 266, Toumaï
            • BKN 6640-1, Orrorin
            • ARA-VP-6/500, Ardi
            • KNM-KP 10001, tibia
          • Fechas
            • Argón-argón en tobas
            • Paleomagnetismo
            • Biocronología
          • Ambiente
            • Bosque con claros
            • Isótopos C3
            • Fin de la hipótesis de la sabana
          • Debates
            • Asociación del fémur
            • Deformación de la cara
            • Ancestro o primo

        Fósiles, siglas y cifras

        TM 266-01-060-1
        Cráneo de Sahelanthropus tchadensis, Toumaï, Chad, 7 Ma
        Capacidad craneal de Toumaï
        Entre 360 y 370 cm³, la de un chimpancé
        BKN 6640-1
        Fémur parcial de Orrorin tugenensis, 6,1 Ma, Tugen Hills
        ARA-VP-6/500
        Esqueleto de Ardipithecus ramidus, Ardi, 4,4 Ma, más del 40 % del cuerpo
        Edad de Aramis
        4,4 millones de años, tobas datadas por argón-argón
        KNM-KP 10001
        Tibia de A. anamensis de Kanapoi: meseta plana, carga bípeda
        Cerebro de Ardi
        Cerca de 300 cm³: menos que un chimpancé macho
        Canino sin filo de afinado
        Adelgazamiento del complejo canino-premolar: marca el inicio del linaje

        Toca una tarjeta para ver la respuesta.

        Conceptos de la etapa

        Empareja término y definición tal como se usan en este objeto.

        Escribe ocho líneas: ¿por qué un hueso deformado por el sedimento puede simular una adaptación a la bipedestación y cómo se controla ese riesgo en la práctica? Menciona un caso concreto del objeto.

        Piensa en la diferencia entre medir un ángulo en un hueso aislado y medirlo en un individuo reconstruido con sus piezas articuladas.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Ficha de candidato

        Trazabilidad curricular del objeto
        CampoValor
        CategoríaHistoria universal
        Bloque temáticoPrehistoria
        CursoOrigen y evolución humana
        Ruta (unidad)De los australopitecos a sapiens (4 etapas)
        Etapa de la rutaSahelanthropus y Ardipithecus
        Objeto de aprendizajehu-hominidos-01 · Los primeros homininos del Mioceno terminal
        Orden dentro de la ruta1 de 4
        NivelUniversitario · introducción
        DificultadAlta
        Duración sugerida3 horas de estudio, multimedia y ejercicios
        PrerrequisitoRuta Historia de la vida hasta el ser humano (hu-r-vida)
        Siguiente objetoEtapa 2: Australopitecos y bipedestación
        Edad referencial17 años en adelante
        ModalidadAutoformativo: lectura, multimedia y reactivos
        AutorRoadwise Consulting
        Versión de contenido1
        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.

        Autoevaluación

        Comprueba lo que aprendiste

        9 preguntas · ves cada respuesta al momento · el resultado queda guardado en tu historial

        Iniciar autoevaluación
        Más sobre esta lección

        ¿Todavía no te queda claro?

        No pasa nada: vamos a verlo de otra manera

        Elige el ángulo que más te ayude. Nada es obligatorio ni cuenta como nota.

        Una analogíaLa etapa como lectura de una serie de fotos borrosas

        Imagina que dispones de cuatro fotografías de un mismo sujeto tomadas en siete millones de años, todas movidas y dos de ellas con la mitad del encuadre fuera. Eso es el registro de esta etapa. De un fósil conocemos la cara y los dientes, de otro un muslo, de otro la cadera y el pie, y en la última, el cuerpo entero pero aplastado. Reconstruir la locomoción es un ejercicio de triangulación: se comparan medidas con animales de comportamiento conocido, se descarta lo que pudo hacer el sedimento y se busca que varias señales apunten a lo mismo. Cuando una sola señal sostiene la conclusión, el autor está publicando una hipótesis con ropa de hecho, y debes poder notarlo.

        ↑ Volver al objeto

        Ver un videoCómo ver un documental de homininos con provecho académico

        Cuatro controles. Uno: escucha si el narrador dice "nuestro ancestro" o "un pariente temprano"; la diferencia es el resultado científico del vídeo. Dos: cuando aparezca una fecha, busca qué material se dató; si el documental no lo dice, la cifra está ahí por retórica. Tres: toda escena de comportamiento, con pieles, machos dominantes y hembras, es una hipótesis de modelo escrita por alguien; si el fósil no tiene esqueleto, el comportamiento está inventado. Cuatro: comprueba si mencionan el Chad. Un linaje que empieza en el centro de África rompe la idea de que la humanidad salió del este, y los guiones que no lo registran están escritos antes de 2002.

        ↑ Volver al objeto

        Repasa esto primeroRepaso: qué hay que traer de la ruta de historia de la vida

        Cuatro anclas. De la etapa 1, el criterio de evidencia: una huella isotópica y un hueso no valen lo mismo, y en esta etapa se usan las dos cosas a la vez. De la etapa 2, el coste energético del tejido nervioso: un cerebro de 360 centímetros cúbicos ya es caro, y una dieta de bosque limita el crecimiento posible. De la etapa 3, el carácter arbóreo de los primates: manos, hombros y visión estereoscópica vienen de las ramas, y por eso Ardi conserva un pie prensil. De la etapa 4, el enfriamiento del África oriental: hacia 4,1 millones de años el pastal C4 se expande, y esa es la escena en la que entran los australopitecos de la etapa siguiente.

        Cuatro anclas de la ruta anterior y su uso aquí.
        Concepto que vienesDónde se usa en esta etapa
        Criterio de evidenciaPara separar observación morfológica de inferencia locomotora
        Coste energético del tejido cerebralPara explicar por qué ningún cerebro de esta etapa crece
        Anatomía arbórea de los primatesPara leer la mano y el pie de Ardi como mosaico y no como defecto
        Expansión de las hierbas C4Para situar el final de la etapa y el ambiente de la siguiente

        ↑ Volver al objeto

        Rutas vivas

        ¿Y ahora qué? Elige el camino por lo que necesitas

        No es un listado al azar: cada camino responde una pregunta distinta y te dice por qué.

        Otra forma de comprenderlo

        Para profundizar

        ✦ Explorar el universo completo
        Explora temas relacionados

        Conceptos

        Comentarios

        Inicia sesión para comentar.

        Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en opinar.