Sahelanthropus y Ardipithecus: los primeros homininos, de 7 a 4,2 millones de años
Esta etapa abre la frontera más difícil de la paleoantropología: los tres millones de años que separan al último ancestro común con los chimpancés del primer australopiteco reconocido. Entre 7 y 4,2 millones de años se sitúan los cuatro candidatos mayores del registro africano, todos parciales, todos discutidos y todos decisivos, porque en ellos se juega si la bipedestación precedió al cerebro grande y si el linaje humano nació en la sabana o en el bosque.
Objetivos de la etapa
- Definir qué es un hominino con criterios anatómicos y no con criterios de parecido, y situar la divergencia con el chimpancé.
- Manejar los cuatro caracteres que abren el linaje: canino, esmalte, cara y esqueleto de la carga.
- Saber cómo se obtiene una fecha de 7 millones de años y qué significa que sea una acotación y no una medida directa.
- Describir el cráneo de Toumaï, el fémur de Orrorin y el esqueleto de Ardi con sus rasgos y sus debates.
- Explicar por qué la hipótesis de la sabana tuvo que retirarse y qué ambiente rodea a los primeros homininos.
- Distinguir observación, inferencia y conjetura en un texto de paleoantropología, y detectar el lenguaje de divulgación que las mezcla.
Vocabulario mínimo antes de empezar
| Término | Uso estricto en este objeto |
|---|---|
| Hominini | Tribu humana tras la separación con el chimpancé: incluye a los bípedos extintos y al género Homo. |
| Homininae | Subfamilia que agrupa a los grandes simios africanos y a los humanos; más amplia que Hominini. |
| Hominidae | Familia de los grandes simios en conjunto, orangutanes y gibones aparte. |
| Último ancestro común | Último ancestro común con el chimpancé: un linaje poblacional, no un individuo fechado. |
| Ante quem / post quem | Edad mínima y máxima que acotan un fósil entre dos capas datables. |
| Endocaste | Molde interno de la cavidad craneal; de él se deduce la capacidad y parte de la superficie cerebral. |
| Tafonomía | Estudio de lo que le pasó al hueso entre la muerte y el hallazgo: transporte, presión, química. |
I. Qué es un hominino y por qué la frontera se mueve
Un hominino es cualquier miembro de la tribu Hominini después de la separación con los chimpancés: incluye a los bípedos extintos, al género Homo y, por convenio, se suele excluir a chimpancés y gorilas. La palabra no describe una esencia ni un plan: describe un conjunto de fósiles que comparten una serie de cambios anatómicos y una ascendencia común. La frontera con los chimpancés se fija por dos vías distintas y no siempre compatibles: la genética molecular, que estima la divergencia entre 7 y 6 millones de años comparando genomas humanos y de chimpancé, y la paleontología, que la reconoce en cuanto aparecen caninos reducidos, esmalte grueso y señales de carga bípeda en el esqueleto. El reloj molecular no mide tiempo: mide diferencias acumuladas de secuencia y las convierte en años con una tasa de sustitución calibrada con fósiles. Cambia la calibración y cambia la fecha de la divergencia, que ha pasado de 5 a 7 millones de años en veinte años de literatura.
Conviene tener claras tres palabras que se usan mal. Hominidae es la familia y comprende orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos. Homininae agrupa a los grandes simios africanos y a los humanos. Hominini es la tribu humana en sentido estricto, y Panina la del chimpancé. Decir homínido para cualquier mono antropomorfo es correcto; decir homínido cuando se quiere decir bípedo es un error. Cuatro cambios definen el inicio del linaje, y ninguno es el cerebro. Primero, la reducción del canino y la pérdida del filo de afinado contra el premolar. Segundo, el esmalte dental grueso. Tercero, reordenación de la cara y del macizo facial, con huesos facales cortos y arcos dentales parabólicos. Cuarto, adaptaciones del esqueleto axial y de las extremidades a la carga monopodal: pelvis, fémur, rodilla, pie y curva lumbar. El orden de los hechos importa porque invierte el guion clásico: la bipedestación está documentada mucho antes que cualquier crecimiento cerebral sostenido, y el crecimiento cerebral es tardío y acumulado. Los primeros homininos tenían cerebros del tamaño de un chimpancé, y caminaban o se desplazaban de un modo distinto.
El chimpancé no es nuestro antecedente: es nuestro primo, y lleva tanto tiempo evolucionando como nosotros.
— Formulación estándar del argumento en sistemática filogenética moderna, que conviene citar como principio y no como cita textual de un autor.
¿Qué criterio permite reconocer a un hominino en un fósil del Mioceno terminal?
La genética molecular y la paleontología fijan la divergencia con el chimpancé por el mismo procedimiento.
Si una calibración del reloj molecular cambia, ¿qué consecuencia tiene sobre la fecha de divergencia?
II. Cómo se encuentra y se fecha un hueso de siete millones de años
Los homininos antiguos se encuentran en un tipo de paisaje muy concreto: cuencas sedimentarias con capas de ceniza volcánica intercaladas, expuestas por la erosión, y con fauna de mamíferos asociada. El Sahel, el triángulo de Afar, los márgenes del Turkana y los Tugen Hills cumplen las tres condiciones: afolación continua, vulcanismo que da fechas y sedimento fino que conserva. La tafonomía es el control de calidad del fósil. Un cráneo de Toumaï viajó kilómetros arrastrado por un torrente antes de quedar enterrado: sus huesos están pulidos, fracturados y aplastados lateralmente, y reconstruirlo exigió retirar la matriz dura, reconponer fragmentos y completar zonas perdidas con resina. Toda lectura morfológica de un especimen así debe preguntarse primero qué deformó el sedimento. Hay que dimensionar el registro: toda esta etapa se apoya en unos pocos individuos. Un cráneo, una mandíbula parcial, cuatro fémures, unos dientes sueltos y una pelvis. Es poco para una historia de tres millones de años, y explica por qué los debates son tan intensos y por qué una campaña de tres semanas puede cambiar un manual.

El método ordinario de fecha es el potasio-argón y su variante argón-argón sobre los cristales de las tobas, que cronometran la erupción y no el fósil: lo que se obtiene son términos ante quem y post quem, es decir, una edad mínima y una máxima entre las que cae el entierro del hueso. Cuando no hay ceniza cerca se usan el paleomagnetismo de la secuencia, la biocronología por cerdos, elefántidos y bovinos, y el uranio-plomo sobre esmalte o carbonatos. En Toros-Menalla las tres vías convergen en torno a 7 millones de años, y esa convergencia es lo que hace defendible una cifra tan incómoda. Tobas con argón-argón: dan fechas absolutas con margen de decenas de miles de años, pero acotan desde fuera. Paleomagnetismo: da una secuencia de inversiones magnéticas que se ajusta a la escala temporal; resuelve bien cuando la sucesión es continua. Biocronología: barata, inmediata y de resolución grosera. Uranio-plomo en diente: data el propio diente, pero el sistema puede haber perdido uranio o plomo.
Fecha un diente: cuatro pasos del oficio
Documentar el nivel
Se registra la posición estratigráfica exacta del hueso, con fotos, cotas y levantamiento de la columna. Sin esto, la fecha no vale.Buscar ceniza
Se muestrean las tobas por encima y por debajo del nivel: son las únicas capas que se pueden cronometrar directamente.Cronometrar
El argón-argón sobre sanidino o plagioclasa da la edad de la erupción, con un margen analítico y otro estratigráfico.Acotar
El fósil queda entre la edad post quem de la ceniza subyacente y la ante quem de la superyacente, y se reportan los dos números.
Paso 1 de 4
| Método | Qué data realmente | Resolución |
|---|---|---|
| Argón-argón | La erupción de la ceniza, no el hueso | Miles de años, pero solo acota |
| Paleomagnetismo | La polaridad del sedimento al depositarse | Una banda de polaridad de decenas de miles de años |
| Biocronología | La evolución de cerdos y bovinos asociados | Zona de fósiles guía, grosera |
| Uranio-plomo en esmalte | El propio diente | Prometedora, sensible a pérdidas |
Una datación por argón-argón sobre una toba situada por encima del nivel del fósil aporta:
En Toros-Menalla, los tres métodos citados en el objeto convergen en una edad del cráneo. ¿Cuántos millones de años se redondean para esa edad, tomando la cifra central del anuncio?
Un cráneo arrastrado por un torrente puede deformarse hasta simular rasgos de locomoción.
III. Toumaï: el cráneo de Toros-Menalla
En julio de 2001 el equipo franco-chadiano de Michel Brunet recogió en Toros-Menalla, en el desierto de Djourab, al norte del Chad, un cráneo casi completo al que los especialistas llamaron TM 266-01-060-1 y los halladores Toumaï, esperanza de vida en la lengua goran. Se anunció en 2002 con una datación de entre 7 y 6,8 millones de años, y obligaba a replantearse dónde y cuándo empezó la línea humana.

El cráneo combina rasgos de dos mundos. La bóveda es pequeña, de 360 a 370 centímetros cúbicos, con cresta sagital baja y una cara muy prognata pero sin el proyectamiento maxilar de un chimpancé. Los arcos superciliares son macizos y discontinuos, los caninos son cortos y su punta no se afila contra el premolar, y el esmalte molar es grueso. La cavidad nasal y los pilares son de hominino tardío, la capacidad craneal es de chimpancé. El argumento central de Brunet fue la posición del foramen magno, el agujero por el que la médula pasa del cráneo a la columna: en Toumaï está situado más abajo y más atrás que en un chimpancé, lo que indica una cabeza equilibrada sobre un cuello vertical. La objeción principal es que la cara está aplastada hacia un lado y que la flexión de la base craneal se puede haber acentuado con la deformación.
En 2020 se publicó un fémur del mismo yacimiento y de edad comparable, TM 462-01-764, cuya sección y orientación del cuello encajarían con una marcha erguida. Si la asociación fuera correcta, Toumaï sería bípedo. El problema es que el fémur no procede del mismo nivel exacto ni del mismo individuo, y un desierto con erosión arrastra huesos de edades distintas. Los análisis filogenéticos sitúan a Sahelanthropus en la base de Hominini o justo antes, en la zona en que las ramas humana y del chimpancé aún no están separadas. Su valor científico no depende de ser nuestro abuelo: basta con ser un miembro temprano de ese vecindario para demostrar que la reducción del canino y el esmalte grueso ocurrieron hace siete millones de años y en el centro de África, a 2 500 kilómetros al norte del gran valle del Rift.
Localiza la afirmación que el resto del texto no sostiene.
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
Un equipo anuncia un fémur en el mismo yacimiento que el cráneo, pero en un nivel distinto y a varios cientos de metros. ¿Qué conclusón es defendible?
Reflexiona: ¿Cambiaría tu respuesta si el fémur apareciera articulado con la pelvis? Explica por qué la articulación es el criterio decisivo.
¿Con qué seguridad puedes afirmar que Sahelanthropus caminaba sobre dos pies?
¿Qué tan seguro estás de tu respuesta?
IV. Orrorin y el final del Mioceno
En 2000, Brigitte Senut y Martin Pickford anunciaron desde los Tugen Hills, en Kenia, restos de un hominino de 6,1 a 6,0 millones de años al que llamaron Orrorin tugenensis: mandíbulas con dientes de esmalte grueso y canino pequeño, falanges de manos y varios fémures. El debate fue inmediato y sigue abierto. El fémur BKN 6640-1 conserva el cuello y la base del trocánter menor. Su corteza es más gruesa en la cara medial que en la lateral, y su sección se aproxima a una media luna: ambas cosas caracterizan al hueso de quienes cargan alternativamente sobre una pierna. En chimpancés cuadrúpedos la corteza se distribuye de otra forma. La objeción es que la plasticidad del hueso depende del uso, y que un individuo parcialmente arborícola puede mostrar señales mixtas.
Ninguno de estos homininos aparece de la nada. El Mioceno africano y euroasiático estuvo lleno de grandes simios: Dryopithecus, Ouranopithecus, Graecopithecus, Nacholapithecus, Equatorius. Cuando el Mioceno se apaga, quedan varias líneas candidates al mismo tiempo, y la anatomía de los primeros homininos hereda rasgos de ese mundo de simios de bosque. Graecopithecus freybergi, de 7,2 millones de años y procedente de Crética y de la zona del Danubio, fue presentado en 2017 como posible hominino europeo por la morfología de su canino y de su mandíbula. La propuesta minoritaria ilustra un problema de método: si la definición de hominino se aprieta sobre la dentadura, especies europeas entran en el club, y si se aprieta sobre la locomoción, quedan fuera.
Une cada especie con su resto fósil clave y su yacimiento.
V. Ardipithecus: de kadabba a ramidus
Ardipithecus kadabba procede del Middle Awash etíope y cubre de 5,8 a 5,2 millones de años. Son unos diez dientes y algunos huesos de extremidades, suficientemente homininos por la forma del premolar inferior y el desgaste dental, y suficientemente arcaicos para que muchos autores lo consideren una subespecie de la especie siguiente más que una forma plenamente diferenciada. El esqueleto de Ardipithecus ramidus se debe a una campaña que empezó en 1992, cuando Yohannes Haile-Selassie encontró una mandíbula en Aramis, y culminó con el bloque ARA-VP-6/500: una hembra enterrada por un flujo de toba que la aplastó pero la conservó casi completa. Tim White, Gen Suwa y C. Owen Lovejoy publicaron en 2009 más de 45 piezas y un cuerpo de casi medio centenar de artículos; la espera de quince años entre hallazgo y publicación se convirtió en una discusión profesional sobre la prioridad de acceso a los fósiles.

Ardi medía en torno a 1,20 metros y pesaba unos 50 kilogramos, con el macho sensiblemente mayor: el dimorfismo corporal empieza a reducirse respecto al de un gran simio. Su cerebro rondaba los 300 centímetros cúbicos, menos que el de un chimpancé macho. Nada en su cráneo o en su dentadura anunciaba una cabeza grande: lo que contaba estaba en la mandíbula, en el canino y en la pelvis. La pelvis es la pieza más revolucionaria. El ilion es corto, ancho y orientado hacia dentro, con una meseta que sostiene las vísceras sobre la cavidad: la configuración típica de un bípedo. Pero el canal del parto es todavía estrecho en comparación con el de un australopiteco, y la articulación de la cadera conserva una movilidad amplia. Una pelvis así no puede leerse como la de un corredor ni como la de un cuadrúpedo.
El pie de Ardi resuelve una paradoja y crea otra. La base es rígida y de apoyo plantígrado, compatible con caminar erguido sobre el suelo; pero el dedo gordo está separado, corto y móvil, capaz de oponerse a las ramas. Un chimpancé anda erguido con el pie en garra y con el peso sobre el borde externo; Ardi apoyaba la planta y seguía trepando. Es un pie de dos mundos, no un pie humano imperfecto. La mano conserva falanges largas y curvas y una muñeca con bloqueo dorsal, mezcla de colgado y de apoyo. Ardi no fabricaba nada: su mano no tiene la base ancha del pulgar ni la precisión que aparece con el género Homo. La liberación de la mano para la técnica es posterior, y por eso es falso que caminar en dos pies pusiera inmediatamente las manos al servicio de cultura.
La síntesis de Lovejoy es que Ardipithecus era un bípedo terrestrial facultativo y un trepador suspendido, con la locomoción arbórea sin apoyo plantar. El punto teórico importante es que el bípedo no evolucionó a partir de un chimpancé que se pusiera de pie: ambos linajes salieron de un simio arcaico que no se parecía exactamente a ninguno de los dos, y el chimpancé ha cambiado tanto como nosotros desde el ancestro común.
Ordena el trabajo de Ardi desde el sedimento hasta la interpretación.
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
¿Qué rasgo del pie de Ardipithecus impide considerarlo un pie humano?
Completa: el argumento central de Brunet sobre Toumaï fue la posición del magno, y la objeción principal es la de la cara por el sedimento.
Marca las frases que expresan una inferencia funcional y no una observación directa del hueso.
Toca las frases que correspondan y pulsa Comprobar.
VI. El paisaje: por qué cayó la hipótesis de la sabana
Aramis ofrece una ecología reconstruible: polen, fitolitos, madera, semillas y fauna asociados. El resultado es un bosque con claros y sotobosque herbáceo junto a un curso de agua, con cobos, antílopes acuáticos, facóqueros, monos y elefántidos, no una llanura de pastos secos. El hominino más completo de esta etapa vivió entre árboles. La hipótesis clásica sostenía que la bipedestación nació cuando los bosques se retrajeron y obligaron a bajar al suelo: sabana abierta, vigilancia, transporte y termorregulación. El caso de Aramis la obliga a matizarse: en 4,4 millones de años no había sabana en el lugar donde aparece el bípedo mejor preservado, de modo que la marcha erguida pudo surgir en bosques de galería y consolidarse después, con la apertura del paisaje.
Los isótopos de carbono del esmalte distinguen plantas de ciclo C3, como árboles y hierbas de sombra, de las de ciclo C4, propias de pastos tropicales abiertos. Los valores de esta etapa son casi puramente C3, y viran hacia el C4 solo más tarde, con los australopitecos robustos y con los primeros Homo. La dieta no incluyó pasto ni lo que crece sobre pasto hasta bastante después.
Tres millones de años en nueve fechas
- 7,0 MaToumaï
Cráneo TM 266 en Toros-Menalla, Chad: caninos reducidos y esmalte grueso en el centro de África.
- 6,1 MaOrrorin
Fémur de los Tugen Hills con corteza en media luna: el primer indicio serio de carga bípeda.
- 5,8-5,2 Makadabba
Dientes del Middle Awash: el antecedente discutido de ramidus.
- 4,4 MaArdi
Esqueleto de Aramis: bosque con claros, pelvis bípeda y pie prensil.
- 4,1 Maanamensis
Tibia KNM-KP 10001 de Kanapoi: meseta plana, carga monopodal sin discusión.
- 3,9-3,6 MaDikika
Selam, la niña de Dikika: un joven con señales de trepa y de marcha erguida.
- 3,66 MaLaetoli
Pista G3: pisadas con talón, dedo alineado y sin arrastre; huella del comportamiento.
- 3,2 MaLucy
AL 288-1 en Hadar: el esqueleto que convirtió el debate en discusión de laboratorio.
- 2,8 MaDespués
Aparición del linaje robusto y primeras piedras talladas: termina esta etapa.
VII. De ramidus a anamensis: el puente hacia los australopitecos
Australopithecus anamensis cubre de 4,2 a 3,9 millones de años en el este de África: Kanapoi, Allia Bay, y después Ledi-Geraru y el Middle Awash. Es el hominino que cierra esta etapa porque tiene la mezcla menos equívoca: dentadura grande y arcaica, pero una tibia con la meseta inferior ancha y plana, adaptada a repartir el peso en apoyo unilateral. La tibia KNM-KP 10001, de Kanapoi, es el hueso que corta la discusión. En cuadrúpedos arborícolas la meseta tibial es cóncava y reparte carga en flexión; en KNM-KP 10001 es plana con un reborde marginal marcado, como en los bípedos habituales. Con ese solo hueso, la bipedestación queda fuera de duda a 4,1 millones de años, en el mismo tramo cronométrico que la especie que supuestamente la precedió. La secuencia ramidus, anamensis, afarensis es la hipótesis de trabajo más admitida para el linaje, y tiene un problema honesto: las tres se solapan en el tiempo. Anamensis y ramidus coexistieron unos 200 000 años en el mismo valle, así que la relación entre ellas no puede ser de descendencia directa; como mucho, ramidus es una rama hermana y anamensis conserva más rasgos derivados. La evolución del linaje es un arbusto, no una escalera.
Clasifica según el uso que hace el objeto de cada género: unos están dentro de la tribu humana en discusión y otros son simios arcaicos laterales.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
¿Por qué la coexistencia de ramidus y anamensis impide una descendencia directa?
VIII. Los cinco errores que hay que desterrar
Al cerrar esta etapa quedan dos hechos firmes y una pregunta abierta. Firmes: hacia 4,1 millones de años la bipedestación era anatómicamente innegable, y hacia 7 millones de años el canino ya se había reducido y el esmalte engrosado en el centro de África. Abierta: si los primeros homininos del Chad y del Tugen eran bípedos, y con qué frecuencia lo estaban. La siguiente etapa trata con un registro mucho más rico: los australopitecos.
Tesis para defender por escrito
Sahelanthropus tchadensis era un bípedo habitual. Defiéndela con la evidencia disponible y con el peso real de cada dato: morfología, tafonomía y contexto.
Tesis
Enuncia la tesis en una frase con la palabra habitual definida: ¿siempre, o con frecuencia?.
Evidencia
Separa el foramen magno de la flexión basilar y cita el fémur TM 462 como material no asociado.
Razonamiento
Explica por qué una señal de la base del cráneo es más débil que una pelvis y un pie conservados.
Conclusión
Cierra indicando qué versión de la tesis sobrevive a la objeción y con qué grado de confianza.
Contraargumento
Formula la objeción tafonómica: la cara está aplastada y el ángulo pudo acentuarse con la deformación.
Tu respuesta al contraargumento
Contesta con el contraste de Ardi, donde el esqueleto completo permite leer dos modos de locomoción.
Dos titulares, un mismo cráneo
Lee los dos textos y decide cuál describe mejor el estado de la cuestión.

¿Qué tipo de evidencia estoy leyendo?
Autocomprobación de la etapa
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
- Sahelanthropus y Ardipithecus
- Criterios de hominino
- Canino y esmalte
- Cara y arcos
- Esqueleto de carga
- Fósiles
- TM 266, Toumaï
- BKN 6640-1, Orrorin
- ARA-VP-6/500, Ardi
- KNM-KP 10001, tibia
- Fechas
- Argón-argón en tobas
- Paleomagnetismo
- Biocronología
- Ambiente
- Bosque con claros
- Isótopos C3
- Fin de la hipótesis de la sabana
- Debates
- Asociación del fémur
- Deformación de la cara
- Ancestro o primo
- Criterios de hominino
Fósiles, siglas y cifras
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Conceptos de la etapa
Empareja término y definición tal como se usan en este objeto.
Escribe ocho líneas: ¿por qué un hueso deformado por el sedimento puede simular una adaptación a la bipedestación y cómo se controla ese riesgo en la práctica? Menciona un caso concreto del objeto.
Piensa en la diferencia entre medir un ángulo en un hueso aislado y medirlo en un individuo reconstruido con sus piezas articuladas.
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
Ficha de candidato
Wikimedia Commons: SahelanthropusBanco de fotografías de moldes y reconstrucciones, con licencias libres, útil para montar tu propia presentación.
| Campo | Valor |
|---|---|
| Categoría | Historia universal |
| Bloque temático | Prehistoria |
| Curso | Origen y evolución humana |
| Ruta (unidad) | De los australopitecos a sapiens (4 etapas) |
| Etapa de la ruta | Sahelanthropus y Ardipithecus |
| Objeto de aprendizaje | hu-hominidos-01 · Los primeros homininos del Mioceno terminal |
| Orden dentro de la ruta | 1 de 4 |
| Nivel | Universitario · introducción |
| Dificultad | Alta |
| Duración sugerida | 3 horas de estudio, multimedia y ejercicios |
| Prerrequisito | Ruta Historia de la vida hasta el ser humano (hu-r-vida) |
| Siguiente objeto | Etapa 2: Australopitecos y bipedestación |
| Edad referencial | 17 años en adelante |
| Modalidad | Autoformativo: lectura, multimedia y reactivos |
| Autor | Roadwise Consulting |
| Versión de contenido | 1 |
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