Los radares sí funcionaron: menos accidentes y menos muertes
En las calles donde hay un radar, los accidentes bajaron 26 % y los choques con personas fallecidas bajaron 39 %. En el resto de la ciudad, donde no hay radares, todo subió.
— Área Metropolitana de Guadalajara · base real de casi 19,000 siniestros, 2015-2025
Un radar es una cámara que mide la velocidad y sanciona el exceso sin necesidad de un policía en el lugar. La idea detrás es sencilla: cuando el conductor frena, los choques son menos violentos y por lo tanto menos graves. La pregunta que importa no es si alguien está de acuerdo con las multas; es si, donde se pusieron los radares, pasaron menos cosas malas que donde no se pusieron. Esta investigación responde eso con números claros.
El programa de radares en Guadalajara
- sep 2016Llegan los radares
Se instalan los primeros equipos de fotoinfracción de la ciudad.
- ene 2019Se retiran
El programa se suspende con el cambio de administración. Empieza un periodo sin radares.
- sep 2024Regresan (red actual)
Se reinstalan unos 68 puntos de control. Este es el periodo que medimos, porque los puntos coinciden con su operación real.
1. Menos accidentes

En las cercanías de los radares se pasó de unos 105 a unos 78 accidentes por año. En el resto de la ciudad, de unos 1,105 a unos 1,125. El radar no solo ordena la velocidad: evita choques.
Cerca de los radares, los accidentes bajaron más que en el resto de la ciudad.
2. Menos personas fallecidas

Los siniestros con personas fallecidas pasaron de unos 15 a unos 9 al año en las cercanías de los radares. Es el resultado más importante de todo el estudio: menos familias enlutadas justo donde el Estado decidió actuar.
Si antes había 15 choques con fallecidos al año cerca de los radares y ahora hay 9, ¿cuántos menos son? (escribe el número)
3. ¿Cómo lo sabemos?
No basta con mirar las muertes de toda la ciudad, porque ahí se mezclan muchas cosas (clima, número de autos, cuántos choques leves se registran). Lo que hicimos fue comparar dos zonas: lo que pasa alrededor de cada radar (a 500 metros, unas cinco cuadras) contra el resto de la ciudad, y ver cómo cambió cada zona antes y después de que prendieran los radares actuales en 2024. Si toda la ciudad empeora pero la zona del radar mejora, esa diferencia se le puede atribuir al radar.

4. En la vida real
5. El mundo encontró lo mismo
Este resultado no es un aislamiento local. Un estudio de la London School of Economics sobre veinte años en Reino Unido halló que las cámaras redujeron los fallecidos entre 58 y 68 % dentro de los 500 metros de la cámara, y los accidentes entre 17 y 39 %. La revisión Cochrane, el máximo estándar de la evidencia médica, reportó caídas de los choques con muerte o lesión grave de entre 17 y 58 % cerca de las cámaras. Nuestros números (−26 % en accidentes y −39 % en choques fatales) caen justo dentro de ese rango internacional.
¿Qué pasó con los accidentes cerca de los radares de Guadalajara?
6. Qué decimos con precisión
Para que el dato sea defendible, hay que decirlo con exactitud. Lo que sostienen los números es que cerca de los radares hay menos accidentes y menos choques graves que en el resto de la ciudad. El efecto es local: se ve justo donde el radar influye, y eso es buena señal porque significa que los puntos están bien colocados. Lo que NO afirmamos es que los radares bajaron por sí solos la mortalidad de toda la ciudad: ahí pesan muchos otros factores, y presentarlo así sería un exceso que cualquiera podría rebatir.
Los radares bajaron por completo la mortalidad de toda la ciudad de Guadalajara.
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