Buen criterio no es facultad
La juridicidad te dice qué puedes hacer; la competencia te dice en qué parte y bajo qué cargo. Cada puesto tiene un recorte de atribuciones definido por la ley, el reglamento y tu nombramiento. Autorizar algo que la norma reserva a otra unidad, resolver un asunto que le toca a otra persona, o firmar sin que medie el acuerdo, la encargatura o la subrogación que te faculte: todo eso es actuar fuera de competencia. El acto sale viciado —y puede anularse—, y la responsabilidad, ojo, también cae sobre quien lo firmó.
Aquí aparece un malentendido útil de desmontar: «si el titular no está, alguien tiene que decidir». Sí, pero por la vía que la ley abre, no por iniciativa propia: la encargatura o subrogación formal del despacho, un acuerdo expreso de distribución de funciones, o una delegación publicada donde la norma la permita. Sin ese acto que te faculte, «me tocó porque estaba cerca» no sana la nulidad y sí te deja expuesto. La buena práctica es simple: antes de resolver algo sensible, verifica en tu nombramiento y reglamento si la decisión es tuya; si no lo es, remítela a quien corresponde y deja constancia de que la remitiste.
Tres formas de caer fuera
- Invadir otro cargo, decidir sin acuerdo o actuar sin encargatura vician el acto.
Repasa cómo se sale uno de su competencia. Puedes tomar una decisión que otra unidad tiene reservada, hacerlo sin el acuerdo interno que la ordena, o sustituir al titular sin la encargatura formal. Las tres exponen.
Faltan dos días para un cierre y el titular firma documentos de compra está de licencia. Como segundo, sin oficio de encargatura, te piden firmar «para no atrasar». ¿Qué acto está viciado y por qué?
Un acto administrativo dictado por un servidor fuera de su competencia puede ser nulo, y quien lo firmó puede responder por él aunque haya creído estar ayudando.
Autocomprobación
Cuatro frases sobre competencia y acto viciado. En cuál se coló el error:
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
Revisa tu nombramiento o el acuerdo de funciones de tu unidad y anota dos decisiones que hoy crees que te corresponden y una que crees que NO te toca pero que has visto firmar «por costumbre». ¿Falta algún oficio de encargatura o distribución que regularice esa última?
Si identificas decisiones que se firman sin fundamento claro, no las denuncies a la ligera: promueve primero el acuerdo o la encargatura que las regularice. Ordenar la competencia por escrito protege a todo el equipo, empezando por ti.
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