← Lumbre

Ciencias de la Tierra Investigación profunda: las fosas abisales, el lugar menos explorado del planeta está aquí abajo

Portada de Investigación profunda: las fosas abisales, el lugar menos explorado del planeta está aquí abajo

Investigación profunda: las fosas abisales, el lugar menos explorado del planeta está aquí abajo

✦ Investigar el ambiente extremo del fondo oceánico: qué es una fosa abisal, por qué sabemos más de la Luna o de Marte que de estos lugares, cómo cambia la presión conforme se desciende, qué formas de vida han logrado existir sin luz y con un peso aplastante encima, y qué…

Roadwise Consulting

Contenido modificado tras su publicación

Objetivo: Investigar el ambiente extremo del fondo oceánico: qué es una fosa abisal, por qué sabemos más de la Luna o de Marte que de estos lugares, cómo cambia la presión conforme se desciende, qué formas de vida han logrado existir sin luz y con un peso aplastante encima, y qué máquinas y personas han tocado el punto más hondo. Aprendes a valorar un territorio real, cercano y casi desconocido.

13 min 12–16 años
Autoevaluación
Más
Investigación profunda: las fosas abisales, el lugar menos explorado del planeta está aquí abajo

Herramientas de la lección

◉ Entrar a La Matrix Sorpréndeme

Sobre este contenido

Ir a

Volver a Investigaciones profundas · Tierra Cursos Explorar Mi cuenta Salir del modo estudio

Investigación profunda: ¿por qué conocemos mejor la superficie de Marte que el fondo de nuestro propio océano?

Este caso es un descenso. Vamos a bajar desde la superficie iluminada, donde el sol todavía alcanza, hacia una oscuridad total que ocupa la mayor parte del espacio habitable de la Tierra. A medida que bajamos cambian tres cosas: se apaga la luz, baja la temperatura y, sobre todo, sube la presión hasta valores que aplastarían un submarino común. Y sin embargo, contra todo pronóstico, hay criaturas viviendo ahí, en las fosas abisales, las grietas más hondas del océano. Comprender cómo es posible es una de las historias más fascinantes y menos conocidas de la ciencia.

Ilustración de un pequeño sumergible robótico con un haz de luz iluminando el paisaje oscuro y rocoso del fondo de una fosa abisal
Ilustración explicativa (generada con IA): un vehículo de aguas profundas alumbra un paisaje que casi ningún ojo humano ha visto. El fondo marino no es una llanura plana y aburrida: tiene montañas, cañones, grietas que se tragan placas tectónicas y chimeneas que escupen agua caliente. Explorarlo es caro y difícil, porque hay que combatir la presión y la oscuridad al mismo tiempo, y por eso buena parte de estos territorios siguen sin cartografiar.
¿Qué se oculta en las profundidades de la Fosa de las Marianas?
Genial Serie: un recorrido por el lugar más hondo del océano y sus secretos.

1. El impacto: el gran desconocido está debajo del agua

Suena exagerado, pero es cierto en lo esencial: tenemos mapas más detallados de la superficie de Marte que del fondo de nuestros océanos. La razón es física. La luz solar apenas penetra hasta unos 1 000 m; por debajo, todo es oscuridad permanente. Y la luz no atraviesa el agua como atraviesa el vacío, así que no podemos fotografiar el fondo desde el espacio con la misma facilidad que un planeta. Para 'ver' allá abajo hay que enviar algo: un barco que arrastra un sonar, un robot que baja con focos, o una cápsula con personas dentro. Cada metro de ese mundo se gana con esfuerzo, y por eso el mapa del fondo marino todavía tiene enormes manchas en blanco.

  • Cerca del 70 por ciento de la Tierra está cubierta de agua.
  • La luz solar solo alcanza con fuerza hasta unos 1 000 m de profundidad.
  • El fondo del océano está mucho menos cartografiado que la Luna o Marte.
  • Para estudiarlo hay que bajar instrumentos o robots, no basta con mirar desde arriba.

¿Te había parecido alguna vez que el fondo del mar es un lugar 'conocido'? Escribe dos o tres líneas sobre qué te sorprende de que sepamos tan poco de él.

Solemos imaginar el océano profundo como algo explorado, cuando en realidad es de los territorios menos visitados del planeta.

Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

2. La pista: qué es una fosa y por qué baja tanto

El fondo del mar no está a una sola profundidad. En promedio el océano ronda los 3 700 m, pero hay lugares donde el suelo se hunde muchísimo más: las fosas abisales, también llamadas hadales. Se forman donde una placa de corteza oceánica se desliza por debajo de otra y se hunde hacia el manto, un proceso llamado subducción. Esas grietas alargadas son los puntos más profundos del planeta. El campeón es la fosa de las Marianas, en el Pacífico occidental, cuyo fondo, el caldeo Challenger, ronda los 11 000 m. Para entenderlo: si metieras el Everest boca abajo en esa fosa, su cima quedaría todavía a más de dos kilómetros bajo el agua.

Ilustración de corte vertical del océano que muestra la superficie iluminada, la zona media azul y el fondo oscuro con una fosa en forma de V
Ilustración explicativa (generada con IA): un corte del océano de arriba abajo. Arriba, la fina capa iluminada donde vive casi toda la vida que conocemos y donde echa raíces el plancton que produce gran parte del oxígeno del planeta. Debajo se suceden la zona crepuscular y luego la oscuridad total de las llanuras abisales, hasta la grieta de la fosa, que se hunde todavía más. Fíjate en la proporción: la franja con luz es una lámina delgada; la oscuridad es casi todo el volumen.

El fondo del océano es una superficie casi plana y uniforme, sin relieves importantes.

¿Cómo se forman principalmente las fosas abisales más profundas?

3. El enemigo invisible: la presión

El gran obstáculo del descenso no es la falta de oxígeno para respirar, sino el peso del agua. Cada 10 m de profundidad añaden más o menos una atmósfera de presión, la misma que soportamos al nivel del mar. Al fondo de una fosa de 11 000 m, el agua empuja con unas 1 100 atmósferas: equivale a apoyar el peso de decenas de coches sobre cada centímetro cuadrado. Un objeto hueco y débil se achataría al instante. Y sin embargo los animales abisales no explotan ni se aplastan, porque su cuerpo está hecho de agua y tejidos que ya están a esa presión, sin huecos de aire que comprimir. La lección es sutil: lo peligroso no es la presión en sí, sino la diferencia de presión entre el interior y el exterior de algo.

La luz solar apenas llega hasta unos 1 000 m y la fosa de las Marianas ronda los 11 000 m de profundidad. ¿Cuántas veces más profunda es la fosa que el límite aproximado de la luz? (número entero)

Ordena estos descensos del menos profundo al más profundo.

    Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

    4. Vida imposible: luz propia y cuerpos sin hueso

    Donde no llega el sol, la vida se las ingenia. Sin luz no hay fotosíntesis, así que casi todo lo que come allá abajo depende de una lluvia de restos orgánicos que cae de las capas altas, la llamada nieve marina, o de quimiosíntesis: bacterias que fabrican alimento a partir de químicos en vez de luz. Y en la oscuridad, muchos animales producen la suya propia mediante bioluminiscencia, reacciones químicas que emiten luz fría. El rape abisal cuelga un señuelo brillante para atraer presas; otros usan destellos para asustar, comunicarse o camuflarse. Para aguantar la presión, estos seres tienen cuerpos gelatinosos, sin vejigas de aire que se comprimirían, y enzimas estables diseñadas para funcionar bajo un peso enorme.

    Ilustración de criaturas de aguas profundas bioluminiscentes: un rape con señuelo luminoso, un pulpo dumbo, gusanos tubícolas rojos y medusas que brillan en azul y verde sobre fondo negro
    Ilustración explicativa (generada con IA): un retrato de la vida abisal. El rape de la izquierda caza con una 'caña' luminosa que imita una presa pequeña; a la derecha, un pulpo dumbo y medusas que brillan en la oscuridad. No es decoración: en un mundo sin sol, fabricar luz sirve para cazar, para asustar enemigos, para buscar pareja o para borrar la propia silueta. Casi todas tienen cuerpos gelatinosos, adaptados a una presión que destrozaría a un pez de superficie.

    Une cada rasgo de la vida abisal con la función que cumple.

        En el fondo del océano toda la vida depende directamente de la luz del sol.

        5. Tocar el fondo: el Trieste y los valientes que bajaron

        Bajar al punto más hondo es una hazaña de ingeniería. En 1960, el batiscafo Trieste, diseñado por Auguste Piccard y pilotado por su hijo Jacques Piccard junto al estadounidense Don Walsh, tocó el fondo del caldeo Challenger. Aguantaron una presión de más de mil atmósferas dentro de una esfera de acero, y durante unos veinte minutos fueron los únicos humanos en el fondo del lugar más profundo del planeta. Durante décadas nadie volvió. Hasta 2012, cuando el cineasta James Cameron descendió solo en un sumergible moderno y confirmó, entre otras cosas, que abajo hay vida: pequeños crustáceos y sedimento removido. Cada descenso es escaso porque el reto técnico y el coste son enormes.

        Ilustración de un batiscafo con esfera de metal, luces potentes y brazos robóticos descendiendo en un cañón submarino oscuro
        Ilustración explicativa (generada con IA): un vehículo tripulado de aguas profundas. La clave es la esfera de metal que protege a las personas: resiste la presión porque no hay aire comprimido dentro que se aplaste de golpe contra el exterior. Muchos sumergibles modernos usan además 'espuma sintáctica' y aceites que no se comprimen, y brazos robóticos para tomar muestras. Bajar es lento y caro; por eso se envían robots en lugar de humanos siempre que se puede.

        ¿Por qué los animales del abismo no se aplastan con una presión que destruiría un submarino común?

        Clasifica cada afirmación sobre el océano profundo según su nivel de certeza.

        Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

        Sabemos más de otros planetas que del fondo de nuestro mar. ¿Qué te dice eso sobre cómo elegimos qué investigar? Escribe dos o tres líneas.

        No es falta de interés: la exploración depende de coste, dificultad técnica y prioridades. Reconocerlo ayuda a decidir mejor a dónde dirigir los esfuerzos.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        6. Para seguir investigando

        Presión aplastante: los misterios de la Fosa de las Marianas
        Sabin Ingeniería Civil: por qué la presión del abismo es un reto de ingeniería.
        Descendimos al hoyo más profundo del océano
        Alpha Expeditions: la experiencia de bajar a la oscuridad total.

        El vocabulario del abismo

        Encuentra y encierra las 8 palabras. Todas aparecen al inicio de una sola fila, de izquierda a derecha, sin diagonales ni letras al revés.

        Toca la primera letra y luego la última de cada palabra (en línea recta) para marcarla.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.

        Autoevaluación

        Comprueba lo que aprendiste

        4 preguntas · ves cada respuesta al momento · el resultado queda guardado en tu historial

        Iniciar autoevaluación
        Más sobre esta lección

        Rutas vivas

        ¿Y ahora qué? Elige el camino por lo que necesitas

        No es un listado al azar: cada camino responde una pregunta distinta y te dice por qué.

        Conecta con

        Otra forma de comprenderlo

        Para profundizar

        ✦ Explorar el universo completo

        Del saber a la visita

        Recorre lo que leíste

        Este objeto se visita en un recorrido: un viaje guiado, escena a escena, con su imagen, su sonido y sus fuentes.

        Explora temas relacionados

        Conceptos

        Comentarios

        Inicia sesión para comentar.

        Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en opinar.