Delegar no es descargar: es confiar con claridad
Muchos directores terminan apagando fuego todo el día porque nunca delegaron de verdad. Delegar mal (tirar la tarea sin explicar) genera errores; no delegar genera un líder agotado y un equipo subutilizado.
La clave es la estructura: cada función tiene un responsable, cada responsable sabe qué decide solo y qué debe consultar. Y una regla sana: un solo dueño por tarea; si la tarea es de todos, no es de nadie.

La delegación en cuatro partes
- Qué: la tarea concreta y el resultado esperado, no la actividad.
- Para cuándo: la fecha límite real, con margen.
- Hasta dónde: qué puede decidir solo y qué debe consultarte.
- Cómo te aviso: cómo y cuándo te entrega el resultado.

Las trampas del que coordina
Clasifica cada hábito como bueno (delegar bien) o malo (microgestionar / descargar):
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
Le pides a un voluntario "ocúpate de las redes". ¿Qué falla en esa delegación?
Asignar una tarea a dos personas a la vez asegura que se cumpla.
Casos: el costo de no soltar
Caso 1 — el director cuello de botella. El director aprobaba cada mensaje, cada compra y cada horario. Cuando él no estaba, todo se detenía esperándolo y la campaña perdió dos días. Delegar sin dar autoridad es lo mismo que no delegar. Lección: al pasar una tarea, entrega también la decisión de lo menor que la acompaña.
Caso 2 — "yo creí que te tocaba a ti". Nadie asignó explícitamente la responsabilidad de registrar voluntarios; cada área asumió que era de otra y el día del evento no había lista de contacto. La tarea que es de todos es la que no se hace. Lección: una tarea, un dueño, y eso visible en el tablero.
Dibuja tu equipo actual: ¿qué función no tiene responsable claro? Elige una tarea que hoy haces tú y que deberías delegar, y escríbela en cuatro partes (qué, cuándo, hasta dónde, cómo avisan).
Si nadie sabe a quién pedirle algo, el problema es de estructura, no de gente.
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
Siguiente paso: Presupuesto y recursos — el oxígeno de la campaña: cuando el dinero se acaba, el plan se detiene.
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