

Es martes, 7:40 a.m. Te despierta el teléfono: Don Aurelio, director general y fundador de Textiles Bajío (Irapuato, 140 colaboradores), sufrió un infarto y está en el hospital. Es tu tío y tu mentor; mientras se recupera, el mando recae en ti por 72 horas.
No hay manual, no hay consejo de administración que resuelva por ti: hay un cliente grande que amenaza con irse, un equipo que te mira esperando señales, un conflicto que llevaba meses tapado y una persona clave que está con el pie adentro de la puerta.
Este proyecto es una simulación encadenada: cada decisión que tomas altera el escenario siguiente. Lee cada situación, elige por dónde empiezas y justifica. Al final entregas tu bitácora de decisiones.
Árbol de decisiones: por dónde rompes el primer día
Son las 9:00 a.m. del martes y ya te llovieron cuatro frentes. El árbol de decisión te ayuda a ver que el orden importa: por dónde empieces cambia lo que pasa después. Tócalo y recorre los caminos antes de escribir tu bitácora.
Son las 9:00 a.m. del martes. Tienes cuatro fuegos encendidos a la vez. ¿Por cuál rompes primero?
Los seis escenarios, uno por uno
Secuencia de 72 horas (ábrelos en orden)
Escenario 1 · Martes: el vacío de mando
Don Aurelio no está y nadie sabe quién decide. El equipo mira a tres personas distintas. Tu riesgo: que se forme un «poder de sombra». Primer movimiento: dejar claro, sin arrogancia, que hay interinato y cómo se tomarán decisiones.Escenario 2 · Martes tarde: explota el conflicto tapado
Producción y Comercial llevan meses sin hablarse y ahora te usan a ti para ganarse la razón. No eres juez: diseñas una conversación con reglas y separas personas del problema.Escenario 3 · Miércoles: la fuga de talento
Marisol, jefa de calidad, te dice «estoy pensando en irme». No es un chantaje: es miedo al rumbo. Escuchas el interés real detrás de la frase y decides qué le ofreces que no sea sólo dinero.Escenario 4 · Miércoles tarde: el cliente que amenaza
El cliente más grande (35 % de la facturación) exige una reunión «con el dueño» y insinúa que se va. Subes al ring sin Don Aurelio. Priorizas: qué cedes, qué sostienes, a quién lleves contigo.Escenario 5 · Jueves: la falta grave
Aparece que un supervisor maquilló números de merma para «no quedar mal» con Don Aurelio. Ya no es un error honesto: es deshonestidad. Decides con base, rápido y con asesoría laboral, protegiendo al que reporta.Escenario 6 · Jueves: devolver el mando
Don Aurelio de alta, vuelve. Tu último acto de liderazgo es ceder bien: qué cambió, qué decisiones tomaste, qué le entregas y qué le pides que decida él. Un buen interinato se mide por cómo termina, no cómo empezó.
Paso 1 de 6
El cliente del escenario 4 representa el 35 % de una facturación mensual de 4 millones de pesos. Si se va, ¿cuánto dinero al MES pondrías en riesgo? (en millones)
Clasifica las seis situaciones de las 72 horas según la prioridad con que las abordaste en tu bitácora. Arrastra cada una al nivel que le diste:
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
En el escenario 5 (el supervisor que maquilló mermas), ¿cuál es la respuesta MÁS defendible como líder interino?
Al cerrar las 72 horas, ¿confías en que tu secuencia de decisiones (qué hiciste primero y a quién delegaste) es defendible ante el consejo?
¿Qué tan seguro estás de tu respuesta?
Tu producto: la bitácora de decisiones
El entregable de este taller no es un ensayo: es una bitácora de decisiones, el documento que un director real deja cuando entrega el mando. Por cada uno de los seis escenarios escribe cuatro líneas:
Qué decidí · Por qué (con la info que tenía) · A quién lo delegué o con quién lo trabajé · Qué costo tuvo (qué sacrifiqué). Al final, tres líneas de balance: qué haría distinto, qué aprendí de priorizar, y qué le devuelvo resuelto a Don Aurelio.
Escribe tu bitácora de 72 horas. Para cada escenario: (1) tu primera acción y su justificación en una frase, (2) a quién delegaste o con quién lo mediaste, (3) el costo que aceptaste. Cierra con: ¿dónde metí la pata por reaccionar en vez de liderar?, ¿qué conversación difícil postergué y qué me costó?, y ¿qué decisión le entrego ya tomada a Don Aurelio? Sé específico: una bitácora vaga no sirve ni para el simulacro.
Regla del director interino: si no puedes decir en una frase por qué lo hiciste así, todavía no decidiste: reaccionaste.
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
En mi bitácora, los seis escenarios quedaron cubiertos con una primera acción y su justificación.
Delegué o medié al menos dos de los seis escenarios en vez de cargarlos yo solo.
Anoté el costo (qué sacrifiqué) de cada decisión importante.
Dejé la falta grave del supervisor (escenario 5) sin atender «hasta que volviera el dueño».
Checklist de entrega del proyecto
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
- Priorizar es medir el costo de cada fuego, no atender el que hace más ruido.
- El vacío de información lo llena el miedo: comunicar temprano es liderar.
- Ni juez omnipotente ni espectador: decides con la información disponible y justificas.
- Un interinato se evalúa por cómo devuelves el mando, no sólo por cómo lo tomaste.
Fin del Taller 6 · Liderar personas y conflictos. Ya sabes leer a tu gente, sostener conversaciones difíciles, delegar con criterio, mediar y tomar las decisiones que duelen. Siguiente taller: Comunicación ejecutiva y persuasión ética, donde lo que decides se convierte en mensajes que mueven a un consejo.
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