Recorrido · Espacio · Secundaria

Viaje a Marte: la travesía de 225 millones de kilómetros

Sube a una nave y cruza el sistema solar: la ventana de lanzamiento, la travesía, los siete minutos de terror, los archivos de roca de Gale y Valles Marineris, el agua que se fue y el futuro de una misión tripulada. Con imágenes libres de la NASA y derechos a la vista.

Ciencias y Tecnología — Exploración espacial · 11 paradas · ~24 min · intermedio · 11–18 años · v1.1.1 · Lumbre

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  1. 1 / 11

    La partida: un punto rojo que crece

    Antes del despegue, Marte es solo una estrella que se mueve. Aprende a mirar el cielo como lo hicieron quienes soñaron con pisarlo.

    Hubble Space Telescope Image of Mars
    Hubble Space Telescope Image of Mars

    NASA, ESA, and P. James (University of Toledo) · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    Puntos para descubrir (3)
    • 🔴 Marte a través del visor — Este disco rojo es TODO el planeta: si lo tapas con el dedo extendido a brazo tendido, tu huella dactilar lo cubre varias veces.
    • 🛰️ El visor de la nave — Ningún ser humano ha visto Marte sin vidrio de por medio. Esta imagen está tomada desde dentro de una nave: el marco también es parte de la historia.
    • ✨ Estrellas lejanas — Cada punto blanco es un sol mucho más lejos que Marte. Viajar al planeta rojo no te acerca ni un paso a la estrella más cercana.

    Qué dejas atrás al partir

    Marte está, de media, a 225 millones de kilómetros de la Tierra. Ni siquiera la luz escapa rápido de esa distancia: una foto enviada desde el planeta rojo tarda entre 3 y 22 minutos en llegar a casa. Cuando veas una imagen de Marte en este recorrido, recuerda que estás viendo el pasado: la luz salió de allí cuando tú estabas haciendo otra cosa.

    Visto desde la Tierra, Marte no es una bola naranja con detalles: es un punto rojo que a veces retrograda en el cielo, como si dudara. Ese baile confundió a los astrónomos durante siglos y alimentó mitos de invasiones. La única cura contra el asombro y el miedo es el método: mirar con instrumentos, medir y volver a mirar.

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    Continúa por: ventana

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    La ventana: solo unos días cada 26 meses

    No se puede ir a Marte cuando se antoje. La mecánica celeste abre una puerta muy pocas veces, y hay que atravesarla entonces.

    Mars Climate Orbiter - mishap diagram
    Mars Climate Orbiter - mishap diagram

    Xession · Wikimedia Commons · CC-BY-3.0 · uso comercial · permite derivados

    Apuntar a donde el planeta ESTARÁ

    Si apuntas a donde ves Marte hoy, llegarás siete meses tarde: él se habrá movido. La receta es la trayectoria de Hohmann: un óvalo que toca la órbita de la Tierra y cruza la de Marte justo cuando el planeta rojo llegue ahí. Solo es posible lanzar unos pocos días cada 26 meses; a ese instante lo llaman «la ventana de lanzamiento».

    1. Alineación favorable: Tierra y Marte en el ángulo exacto para el óvalo de transferencia.
    2. Encendido único: unos minutos de motor que deciden toda la ruta.
    3. Sin margen: perder la ventana significa esperar más de dos años.

    Se puede lanzar una misión a Marte cualquier día del año si se dispone de combustible suficiente.

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    Continúa por: atravesia

  3. 3 / 11

    La travesía: cayendo hacia adelante

    Una nave rumbo a Marte no vuela en línea recta: cae en espiral alrededor del Sol siguiendo una ruta diseñada a conciencia.

    Mariner Mars 1964 Solar Panel Test
    Mariner Mars 1964 Solar Panel Test

    NASA · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    El Sol hace el 99 por ciento del trabajo

    Tras el encendido inicial, el motor se apaga. La nave cae libremente alrededor del Sol durante meses, casi sin gastar nada, arrastrada por la gravedad. Durante la mayor parte del viaje, la nave es más fría y más silenciosa que cualquier cosa que hayas tocado: lejos de los cuerpos grandes, el vacío no conduce el calor ni el sonido.

    El peligro real del crucero no es chocar con algo: es el tiempo. Los sistemas se degradan, la electrónica enloquece con los rayos cósmicos y un error sin corregir se vuelve fatal lejos de cualquier taller. Por eso cada misión lleva redundantes y un plan de modo seguro para sobrevivir mientras desde la Tierra se diagnostica el problema, con minutos de retraso en cada palabra.

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    Continúa por: aterrizaje

  4. 4 / 11

    Siete minutos de terror: entrar, frenar, sobrevivir

    La atmósfera de Marte es cien veces más delgada que la terrestre, pero es lo único que puede frenar una nave que llega a 20.000 km/h.

    HRSC’s zoom in on Phobos-Grunt landing site ESA232703
    HRSC’s zoom in on Phobos-Grunt landing site ESA232703

    ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum), CC BY-SA 3.0 IGO · Wikimedia Commons · CC-BY-SA-3.0 · sin uso comercial · permite derivados

    Nadie puede pilotar desde casa

    Durante la entrada atmosférica, el plasma que rodea la nave bloquea las radioseñales: ni siquiera la luz obedece. La computadora está sola: desplegar el paracaídas, soltar el escudo térmico, encender retrocohetes y tocar el suelo, todo en unos siete minutos, con minutos de retraso en cada instrucción que llegue desde la Tierra. Si algo falla, nos enteramos demasiado tarde para arreglarlo.

    La mitad del problema es la atmósfera misma: tan delgada que no frena sola, pero suficiente para freír un escudo mal calculado. La solución de las últimas misiones fue una grúa aérea —el sky crane— que baja el rover colgado de cables y lo suelta a unos metros del suelo. Nunca un ser humano hizo algo tan delicado con tan poca luz y tantos segundos de retraso.

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    Continúa por: crateres

  5. 5 / 11

    Gale: un cráter con una montaña dentro

    Los cráteres son los archivos de Marte: capas de roca que cuentan siglos de agua, viento y volcanes.

    Descent of Phoenix with a crater in the background taken by Mars Reconnaissance Orbiter
    Descent of Phoenix with a crater in the background taken by Mars Reconnaissance Orbiter

    NASA/Jet Propulsion Lab-Caltech/University of Arizona · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    Puntos para descubrir (2)
    • 🏔️ Monte Sharp — Su cumbre es más joven que su base: escalarlo es viajar hacia atrás en el tiempo marciano.
    • 🌄 El borde del cráter — La luz del amanecer recorta la muralla que dejó el impacto que formó Gale hace miles de millones de años.

    Leer roca como quien lee un libro

    El cráter Gale tiene 154 km de diámetro y, en su centro, un monte de 5 km: Aeolis Mons, apodado Monte Sharp. No es un volcán: es una pila de sedimentos, capa sobre capa, que el viento y el agua esculpieron durante miles de millones de años. Cada estrato es una página: algunos guardan minerales que solo se forman en agua líquida.

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    Continúa por: valles

  6. 6 / 11

    Valles Marineris: una cicatriz del tamaño de un continente

    Si el Gran Cañón norteamericano se colocara en Marte, sería apenas un arañazo al lado de este sistema de cañones.

    TerraformedMarsGlobeRealistic
    TerraformedMarsGlobeRealistic

    Daein Ballard · Wikimedia Commons · CC-BY-SA-3.0 · sin uso comercial · permite derivados

    4.000 kilómetros de grieta

    Valles Marineris se extiende unos 4.000 kilómetros —de la Península Ibérica entera— con paredes de hasta 7 km de profundidad. No lo cavó un río moderno: es una herida tectónica, el suelo que se abrió cuando el gigante volcánico de Tharsis levantó la corteza a su lado. Algunos tramos muestran abanicos de sedimento: señales de que el agua corrió por aquí hace mucho.

    Compara lo que puedes medir con lo que no puedes abarcar. Un cañón de 4.000 km es difícil de imaginar: busca un referente tuyo —un viaje en autobús, una travesía— y mide la diferencia. Así se entrenan las escalas en la cabeza.

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    Continúa por: agua

  7. 7 / 11

    El agua que se fue: cómo Marte perdió su océano

    Hubo ríos, quizá un mar. Qué le pasó a toda esa agua y a la atmósfera que la retenía.

    (ESP 068318 2635) North Polar Layered Deposits Avalanche Monitoring
    (ESP 068318 2635) North Polar Layered Deposits Avalanche Monitoring

    mariagat mariagat · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    Un planeta que se quedó sin escudo

    Marte debió de ser más cálido y húmedo hace más de 3.500 millones de años: los orbitadores ven cauces secos, deltas de ríos y minerales que solo nacen en agua. Qué cambió? Su núcleo se enfrió, el campo magnético se apagó y el viento solar —un flujo constante de partículas del Sol— empezó a despojar la atmósfera, átomo a átomo, durante eones.

    Parte del agua se perdió al espacio; parte quedó atrapada como hielo en los casquetes polares y bajo el suelo. La misión MAVEN midió esa fuga: hoy sabemos que el clima marciano es un relato de lo que le pasa a un planeta cuando pierde su escudo magnético.

    Todo el agua antigua de Marte se evaporó para siempre sin dejar rastro.

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    Continúa por: polvo-rojo

  8. 8 / 11

    Fobos, Deimos y el atardecer azul

    Marte tiene dos lunas diminutas y una sorpresa: al anochecer, su cielo se vuelve azul alrededor del Sol.

    Moon Phobos Deimos
    Moon Phobos Deimos

    Self Arranged · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    Puntos para descubrir (2)
    • 🌑 Fobos — El 9 por ciento de su volumen es un solo cráter: Stickney, de 9 km. Si lo tuvieras en la mano, taparía una estrella.
    • 🥔 Deimos — Desde la superficie de Marte se vería como una estrella brillante, no como un disco: está 3,5 veces más lejos que Fobos.

    Dos lunas que se caen

    Fobos y Deimos no son lunas de verdad, al menos no como la nuestra: son asteroides capturados, llenos de cráteres y apenas redondos. Fobos orbita tan bajo que se acerca a Marte 1,8 cm cada año; dentro de unos 50 millones de años la gravedad lo partirá y formará un anillo.

    Y el atardecer: el polvo fino del aire dispersa la luz roja y deja pasar la azul, así que junto al Sol poniente se abre un halo azul. En Marte, despedir el día es azul.

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    Continúa por: robots

  9. 9 / 11

    Los que ya están: una flota de embajadores

    Rovers y orbitadores que trabajan hoy en Marte, y lo que cada uno busca sobre un terreno que no pueden elegir.

    Curiosity Self-Portrait at 'Big Sky' Drilling Site
    Curiosity Self-Portrait at 'Big Sky' Drilling Site

    NASA · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    Cada robot, una pregunta

    Viking, Pathfinder y Spirit abrieron el camino; Opportunity rodó durante casi 15 años cuando estaba diseñado para 90 días; Curiosity explora el cráter Gale; Perseverance recoge muestras en el antiguo delta de Jezero y su pequeño helicóptero Ingenuity demostró que se puede volar en una atmósfera del 1 por ciento de la terrestre. Los orbitadores —MRO, Mars Express— fotografiaron el planeta entero en alta resolución.

    • Viking (1976): las primeras fotos desde la superficie.
    • Opportunity (2004-2018): minerales de agua, rueda tras rueda.
    • Curiosity (2012-): un laboratorio nuclear rodante.
    • Perseverance (2021-): muestras selladas para una futura misión de retorno.
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    Continúa por: futuro

  10. 10 / 11

    El futuro: volver, y esta vez para quedarte un poco

    Llevar personas a Marte exige resolver lo que un robot aguanta y un humano no: radiación, polvo, aislamiento y la ausencia de una salida rápida.

    'Greeley Panorama' from Opportunity's Fifth Martian Winter, PIA15689
    'Greeley Panorama' from Opportunity's Fifth Martian Winter, PIA15689

    NASA/JPL-Caltech/Cornell/Arizona State Univ. · Wikimedia Commons · PDM-1.0 · uso comercial · permite derivados

    El problema de irse

    En órbita lunar puedes volver en horas; en Marte, si algo sale mal, la ventana de retorno es dentro de 26 meses. Un accidente grave significa quedarse y arreglarlo con lo que hay. Por eso la ingeniería se empecina en redundancia y en fabricar combustible allí mismo (ISRU: convertir el CO2 marciano en metano y oxígeno).

    Y el cuerpo: sin gravedad completa los huesos y músculos se degradan, y la radiación acumula riesgo. La exploración tripulada no es solo un problema de cohetes: es de biología, psicología y paciencia. Ir a Marte es, sobre todo, aprender a cuidar de una pequeña comunidad humana en un lugar que no te quiere.

    Si formaras parte de una colonia marciana, qué tres objetos no negociables llevarías y por qué? La pregunta obliga a distinguir lo útil de lo sentimental: ambos importan para sobrevivir.

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    Fuentes

    Continúa por: para-saber-mas

  11. 11 / 11

    Para seguir explorando

    Baja del orbitador y sigue a pie: un objeto de aprendizaje para profundizar en por qué la humanidad quiere pisar el planeta rojo.

    De visitante a explorador

    Un recorrido te enseña a mirar; un objeto de aprendizaje te enseña a comprobar. Si este viaje te dejó ganas de más, el siguiente paso explica con calma las misiones, los robots y los planes de llevar personas a Marte.

    Explora: Marte: por qué la humanidad quiere pisar el planeta rojo

Créditos y licencias del material
  • NASA, ESA, and P. James (University of Toledo) · Public domain · via Wikimedia Commons
  • Xession · CC BY 3.0 · via Wikimedia Commons
  • NASA · Public domain · via Wikimedia Commons
  • ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum), CC BY-SA 3.0 IGO · CC BY-SA 3.0 igo · via Wikimedia Commons
  • NASA/Jet Propulsion Lab-Caltech/University of Arizona · Public domain · via Wikimedia Commons
  • Daein Ballard · CC BY-SA 3.0 · via Wikimedia Commons
  • mariagat mariagat · Public domain · via Wikimedia Commons
  • Self Arranged · Public domain · via Wikimedia Commons
  • NASA · Public domain · via Wikimedia Commons
  • NASA/JPL-Caltech/Cornell/Arizona State Univ. · Public domain · via Wikimedia Commons
Autoría: Lumbre · Licencia: CC-BY-4.0 · Versión 1.1.1 · 7f3c9a52…
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