CAPÍTULO 1
Cómo entender tu recibo de luz (y bajarle)
El recibo de CFE que llega a tu casa tiene una estructura diseñada para que se lea rápido lo que importa: cuánto pagarás. Lo demás — por qué pagas lo que pagas — está en letra chica, y ahí es donde se gana o se pierde el juego. Este es un recibo traducido a español.
Los cinco campos que sí tienes que saber leer
1. **Tarifa.** Casi siempre doméstica: 1, 1A, 1B, DAS (si tienes boiler eléctrico) o DAC (alto consumo). Este código es el campo más importante del recibo, y lo explico abajo porque ahí está la trampa.
2. **Consumo base (kWh-basico) y consumo facturado (kWh-f).** El base es tu promedio anual de consumo por bimestre, ajustado a tu región. El facturado es lo que gastaste este bimestre. El cruce entre ambos define tu tarifa y el precio de tu kilowatt.
3. **Precio por kWh (el «factor»).** Ahí se ve la injusticia: el mismo kilowatt cuesta distinto según la tarifa. En 1/1A pagas unos centavos con subsidio; en DAC, entre tres y cinco veces más. Por eso hay casas que «gastan parecido» y pagan como el doble.
4. **Derecho de suministro fijo.** El cargo fijo, independiente de cuánto consumas. Está en el recibo y no puedes quitarlo; solo si tienes paneles solares puede cambiar (contrato de interconexión).
5. **El morado o «cuadro de cargos y conceptos».** Revisa siempre la línea de «consumo», la de «subsidio» (si es negativa: te la están dando), y cualquier cargo raro. Si algo no cuadra, primero escribes a CFE con número de servicio y foto del recibo.
El problema real de México: la DAC sin saberlo
La DAC existe para quien consume mucho: no tiene subsidio. La forma de caer en DAC no es gastar muchísimo hoy — es **tu promedio anual**. Y el promedio se mueve lento, por eso la trampa funciona:
En un bimestre de calor con aire acondicionado tu consumo facturado sube y arrastra tu base. El boiler eléctrico, el foco prendido todo el año y los aparatos viejos suben el promedio. Cuando el base rebasa el límite de tu región (en gran parte del país ronda los 250-300 kWh bimestrales), te pasaron a DAC en automático: tu kilowatt triplicó de precio y el recibo lo dice, pero no te avisa.
**La prueba rápida:** busca en tu recibo el «consumo base». Si está por encima de ~300 kWh-bás, estás en DAC o tocando la línea. Y el objetivo del resto de esta lectura es simple: devolverte al subsidio.
Dónde se va tu luz: tres culpables de siempre
Sin medidor, con un recibo bimestral normal, el reparto doméstico típico en México es: refrigerador (15-25%), boiler eléctrico (10-30% en casas con DAS), ventiladores y luces (10-15%), televisión y electrónica (10%), aire acondicionado (estacional), y los **consumos fantasma** (5-10%): aparatos encendidos en standby, cargadores, microondas con reloj, foco encendido en el patio.
Los fantasma parecen poca cosa y es por eso que se comen $150-$300 bimestrales sin que nadie los vea: cada aparato con lucecita consume todo el mes.
Las cinco acciones con mejor rendimiento (en orden)
1. **Cambia todos los focos a LED.** Sigue siendo, en 2026, la mejora con mejor relación costo-impacto: un foco incandescente del patio prendido 8 horas diarias cuesta más al año que el LED que lo reemplaza — cinco veces.
2. **Diagnóstico de refrigerador:** si el tuyo tiene más de 12 años, consume el doble que uno nuevo. Revisa el empaque de la puerta con la prueba del billete: cierra la puerta sobre un billete; si sale con facilidad, está entrando aire caliente todo el día. Y no le metas comida caliente ni lo abras «a ver qué hay».
3. **Boiler:** si es eléctrico, baja el termostato a 50-55°C, apágalo cuando estés de viaje, y considera solar: en la mayor parte de México se paga solo en dos o tres años.
4. **Tablita con switch para los fantasmas.** Reúne TV, consola, deco, microondas y cargadores en una tablita con interruptor, y apágala al dormir y al salir. Una sola acción, cero esfuerzo.
5. **Cuidado con el aire acondicionado:** si duermes con el aire prendido toda la noche, te cuesta un mundo; programa el timer para las primeras horas o sube a 25°C y acompaña con ventilador.
Cuando sospechas que el medidor está roto
Aparca el sospechosismo fácil: primero haz la prueba del corte. Apaga todos los aparatos, desconéctalos, y mira el disco o el display del medidor. Si sigue marcando, hay consumo (una fuga, un aparato que creías apagado, un conexión ajena). Si no, haz la lectura de tu medidor y compárala con la del recibo: los cobros por estimación y los errores de lectura son una causa real de sobrecargos, y son reclamables. También: si tu recibo no trae lectura real y trae «promedio» varias veces seguidas, algo raro pasa.
Y si el consumo subió y la casa igual: checa primero si la tarifa cambió (¿te pasaron a DAC?), porque el problema puede ser de precio y no de gasto.
Lo que no te digo para que no lo intentes en balde
«Apagar la licuadora» no baja nada; el motor de la licuadora consume centavos por uso. Bajar el consumo sin tocar refrigerador, boiler ni aire es como achicar la regadera: correcto pero insuficiente. Los aparatos «ahorradores de luz» que se venden en Facebook son un fraude. No hay ningún enchufe que baje tu consumo: baja el consumo o no.
El resumen
En tu recibo, lo que importa es la tarifa y el consumo base; si el base rebasa ~300 kWh-bás, tu kilowatt cuesta tres veces más, y ahí puede estar el salto sin explicación. Los aparatos que deciden tu bimestre son refrigerador, boiler y aire; los que te roban sin permiso son los fantasma. Focos LED, tablita con switch, termostato del boiler y empaque del refri: media hora de trabajo, 10-25% de ahorro, y un recibo que vuelve a decirte algo que entendiste.