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Asamblea de clase

Treinta minutos semanales con agenda escrita, moderador rotado y acuerdos que se revisan la sesión siguiente: el salón decide lo que el salón debe poder exigir. Democracia practicada, no explicada.

Secundaria 11–15 años ~30 min semestre sesiones 12–40 personas Gratis 🏫 Interior todo el ciclo

Para qué sirve

Sostendrán una asamblea semanal con cinco tiempos fijos: revisión de acuerdos de la semana pasada (se cumple, se incumple, se ajusta), lectura de la agenda (quien quiera mete tema), debate con moderador alumno rotado, votación de los acuerdos y acta pública pegada en la pared. Los temas son del salón real: la fila del comedor, el uso del balón en el recreo, quién limpia el salón los viernes.

Qué se aprende: Que un acuerdo sin fecha, sin responsable y sin consecuencia pactada es un deseo, no una norma: la asamblea no aprueba nada sin esos tres campos. Aprenden el procedimiento democrático mínimo (tema, propuesta, turno de palabra, voto, registro) y descubren que la mayoría no puede quitarle a una minoría su parte del recreo: los derechos de cada quien no se votan — ese límite es la lección más difícil y más valiosa.

HabilidadesProponer un acuerdo con responsable, plazo y consecuenciaModerar turnos de palabra sin imponer opiniónDiscordar sin descalificar: atacar la propuesta, no a la personaDistinguir lo votable de lo que no se puede votar

Cómo se organiza

Materiales

  • Cuaderno de actas de la asamblea (una página por sesión: acuerdo / responsable / plazo)
  • Caja o tablón de agenda donde cualquiera mete temas escritos
  • Cartel de los cinco tiempos de la asamblea, siempre visible
  • Palmera o bastón de la palabra (habla quien lo tiene)
  • Tres colores de post-it para votación visible a la cuenta de todos

Sillas en círculo, sin escritorio al frente: la asamblea no tiene cabecera. Se hace el mismo día y hora cada semana (viernes tercera hora es el turno probado); la periodicidad fija es parte del método.

Paso a paso

Preparación

La primera asamblea del semestre se prepara con una discusión fundante: ¿qué cosas podrían decidir aquí y qué cosas NO se ponen a voto nunca (la dignidad de alguien, la cuota de turno, el derecho del que no juega fútbol)? Ese «piso no votable» se escribe en el acta cero y queda pegado como marco. El docente entra como participante con voto igual a los demás y sin poder de veto sobre el acta: si quiere algo, lo mete a la agenda. Se define el rol de moderador rotado con una guía de una página (abrir, dar turnos, resumir, preguntar si hay acuerdo, cerrar votación).

Inicio

Diez minutos: se revisa el acta anterior en voz alta — qué acuerdo tocaba, se cumplió o no. Sin castigo automático: el incumplimiento se discute («el acuerdo se hizo sin pensar en la lluvia, ajustamos»). Se lee la agenda de la semana: los temas escritos en la caja, en el orden que la votación inicial decida.

Actividad

  1. Debate con turnos (12 min) — Cada tema: cinco minutos máximo. El moderador da la palabra con la palmera; quien no quiere hablar pasa y no se le pasa a buscar. Regla de oro: «estoy en desacuerdo con la propuesta, no contigo». Si un tema se calienta, el moderador cierra con «¿qué parte del desacuerdo es de fondo y qué parte es de interpretación?» — la mayoría de las veces es la segunda.
  2. Votación y acta (8 min) — Se vota con post-it a la vista (verde, rojo, amarillo: abstención legítima y registrada). Antes de votar, el moderador lee la propuesta con sus tres campos: responsable, plazo, consecuencia. Si falta uno, no se vota: se completa. El acta la escribe un secretario rotado en lenguaje que otro salón pueda entender sin explicación.

Cierre

Cierre con la ronda de una frase: «¿qué acuerdo de hoy me parece que se va a cumplir, y cuál no, y por qué?» — la predicción de incumplimiento hecha por el propio grupo es el mejor termómetro. Se anuncia el moderador de la próxima semana: el cargo se pasa en cadena, como el balón.

Extensión

En casa: la asamblea se instala quincenal con agenda de la casa (el uso del televisor, la salida del sábado). Los campos del acta son los mismos; los niños moderan: el procedimiento viaja antes que el discurso.

Para todas y todos

  • Visión: La agenda y el acta se leen en voz alta siempre; las votaciones se anuncian verbalmente mientras se cuentan; el cartel de tiempos tiene letra grande y alto contraste.
  • Audición: Todo el procedimiento es escrito: agenda en la caja, propuesta proyectada o copiada en el pizarrón, acta visible: quien no alcanza a oír un argumento lo lee antes de votar; la abstención es voto legítimo.
  • Neurodiversidad: La estructura semanal fija y visible (cinco tiempos, siempre en el mismo orden) elimina la incertidumbre; hablar es opcional y escribir temas a la agenda es una forma plena de participar; el moderador puede serlo con guion leído.

Cómo se hace visible

ProductosCuaderno de actas con acuerdos de tres camposEl «piso no votable» del acta ceroRegistro de moderadores rotados del semestre

Qué observar

  • Si el grupo rechaza una propuesta que viola el piso no votable sin que el adulto lo diga
  • El cambio en el tono del desacuerdo entre la primera asamblea y la número diez

Evaluación (sin examen)

La asamblea no se califica: se mide por su propio instrumento — cuántos acuerdos se cumplieron en su plazo. El docente observa su propia intervención: si habló menos que el promedio de los alumnos, el club está funcionando.

Vínculo educativo sugerido

Vínculo sugerido por su valor formativo, no una obligación curricular.

Campos formativosÉtica, naturaleza y sociedades

Ejes articuladoresDemocracia escolarInclusividad

Práctica regular de gobierno escolar deliberativo; coherente con la formación cívica y la convivencia de la Nueva Escuela Mexicana, sin declaración de vinculación oficial.

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