CAPÍTULO 1
Leer un mapa: escala, símbolos y orientación
Un mapa no es la realidad: es una representación reducida y simplificada de una parte de la Tierra. Nadie puede dibujar un país a tamaño natural, así que el cartógrafo toma tres decisiones: cuánto achicar, qué símbolos usar y cómo orientar el dibujo. Aprender geografía es, en buena medida, aprender a leer esas tres decisiones.
La escala: cuánto se achicó
La escala te dice cuántas veces redujiste el terreno. Un mapa «1:50 000» significa que un centímetro en el papel equivale a 50 000 centímetros en la realidad, es decir, medio kilómetro. Hay dos formas de verla: numérica (la fracción) y gráfica (una reglita dibujada). Un mapa de tu colonia usa una escala grande (poca área, mucho detalle); un mapamundi usa una escala pequeña (toda la Tierra, poco detalle). A mayor área, menor detalle posible.
Los símbolos y la simbología
Como no caben las cosas reales, se usan signos: líneas para caminos y ríos, puntitos para ciudades, curvas para la altura. Esos signos forman una simbología, y su «diccionario» es la leyenda: el recuadro que te explica qué significa cada color y cada trazo. Un buen mapa es convencional —usa símbolos parecidos en todas partes— para que cualquiera pueda leerlo. Si la leyenda falta, el mapa se vuelve un dibujo bonito y mudo.
La orientación y la brújula del mapa
La mayoría de los mapas ponen el norte hacia arriba, y lo marcan con una flecha llamada rosa de los vientos. Pero el norte del mapa no es una ley de la naturaleza: es un acuerdo. Por eso conviene revisar siempre la orientación antes de guiarse, sobre todo en mapas antiguos o de otras culturas, que a veces ponían el este o el sur arriba.
La tierra redonda en papel plano
La Tierra es una esfera y el papel es plano, y ahí está el problema de fondo: ninguna proyección puede conservar al mismo tiempo la forma y el área reales de todos los países. Un mapamundi agranda o deforma algo siempre. Elige, por ejemplo, una proyección y compara de nuevo el tamaño de Groenlandia y África; verás que en el papel África se encoge y Groenlandia crece. Esa deformación no es un error tuyo al mirar: es el precio de aplanar el mundo.
Antes de usar cualquier mapa
Mira tres cosas: la escala (¿qué tan reducido está?), la simbología (¿qué significa cada signo?) y la orientación (¿hacia dónde está el norte?). Con esas tres preguntas, dejas de ver un dibujo y empiezas a leer un territorio.