CAPÍTULO 7
ACTO SEGUNDO DE FUENTE OVEJUNA · continuación 2
ESTEBAN
No harán; que con esto quieres que vivamos descuidados. En las ciudades hay Dios, y más presto quien castiga.
COMENDADOR
Levantaos de aquí.
ESTEBAN
¿Que diga lo que escucháis por los dos?
COMENDADOR
Salí de la plaza luego; no quede ninguno aquí.
ESTEBAN
Ya nos vamos.
COMENDADOR
Pues no ansí.
FLORES
Que te reportes te ruego.
COMENDADOR
Querrían hacer corrillo los villanos en mi ausencia.
ORTUÑO
Ten un poco de paciencia.
COMENDADOR
De tanta me maravillo. Cada uno de por sí se vayan hasta sus casas.
LEONELO
¡Cielo! ¿Que por esto pasas?
ESTEBAN
Ya yo me voy por aquí.
(_Vanse._)
COMENDADOR
¿Qué os parece de esta gente?
ORTUÑO
No sabes disimular que no quiere[s][33] escuchar el disgusto que se siente.
[33] _El original_, quieren.
COMENDADOR
Estos ¿se igualan conmigo?
FLORES
Que no es aqueso igualarse.
COMENDADOR
Y el villano ¿ha de quedarse con ballesta y sin castigo?
FLORES
Anoche pensé que estaba a la puerta de Laurencia, y a otro, que su presencia y su capilla imitaba, de oreja a oreja le di un beneficio famoso.
COMENDADOR
¿Dónde estará aquel Frondoso?
FLORES
Dicen que anda por ahí.
COMENDADOR
¡Por ahí se atreve a andar hombre que matarme quiso!
FLORES
Como el ave sin aviso, o como el pez, viene a dar al reclamo o al anzuelo.
COMENDADOR
¡Que a un capitán cuya espada tiemblan Córdoba y Granada, un labrador, un mozuelo ponga una ballesta al pecho! El mundo se acaba, Flores.
FLORES
Como eso pueden amores.
ORTUÑO
Y pues que vive, sospecho que grande amistad le debes.
COMENDADOR
Yo he disimulado, Ortuño; que si no, de punta a puño, antes de dos horas breves, pasara todo el lugar; que hasta que llegue ocasión al freno de la razón hago la venganza estar.-- ¿Qué hay de Pascuala?
FLORES
Responde que anda agora por casarse.
COMENDADOR
¿Hasta allá quiere fiarse?...
FLORES
En fin, te remite donde te pagarán de contado.
COMENDADOR
¿Qué hay de Olalla?
ORTUÑO
Una graciosa respuesta.
COMENDADOR
Es moza briosa. ¿Cómo?
ORTUÑO Que su desposado anda tras ella estos días celoso de mis recados, y de que con tus criados a visitalla venías; pero que si se descuida, entrarás como primero.
COMENDADOR
¡Bueno, a fe de caballero! Pero el villanejo cuida...
ORTUÑO
Cuida, y anda por los aires.
COMENDADOR
¿Qué hay de Inés?
FLORES
¿Cuál?
COMENDADOR
La de Antón.
FLORES
Para cualquier ocasión ya ha ofrecido sus donaires.
Háblela por el corral, por donde has de entrar si quieres.
COMENDADOR
A las fáciles mujeres quiero bien y pago mal. Si éstas supiesen, ¡oh, Flores!, estimarse en lo que valen...
FLORES
No hay disgustos que se igualen a contrastar sus favores. Rendirse presto desdice de la esperanza del bien; mas hay mujeres también, porque el filósofo dice que apetecen a los hombres como la forma desea la materia; y que esto sea así, no hay de que te asombre.
COMENDADOR
Un hombre de amores loco huélgase que a su accidente se le rindan fácilmente, mas después las tiene en poco, y el camino de olvidar al hombre más obligado es haber poco costado lo que pudo desear.
(_Sale_ CIMBRANOS, _soldado._)
[CIMBRANOS], SOLDADO
¿Está aquí el comendador?
ORTUÑO
¿No le ves en tu presencia?
[CIMBRANOS], SOLDADO
¡Oh, gallardo Fernán Gómez! Trueca la verde montera en el blanco morrión y el gabán en armas nuevas, que el maestre de Santiago, y el conde de Cabra cercan a don Rodrigo Girón, por la castellana reina, en Ciudad Real; de suerte que no es mucho que se pierda lo que en Calatrava sabes que tanta sangre le cuesta. Ya divisan con las luces, desde las altas almenas, los castillos y leones y barras aragonesas. Y aunque el rey de Portugal honrar a Girón quisiera, no hará poco en que el maestre a Almagro con vida vuelva. Ponte a caballo, señor; que sólo con que te vean, se volverán a Castilla.
COMENDADOR
No prosigas; tente, espera.-- Haz, Ortuño, que en la plaza toquen luego una trompeta. ¿Qué soldados tengo aquí?
ORTUÑO
Pienso que tienes cincuenta.
COMENDADOR
Pónganse a caballo todos.
[CIMBRANOS], SOLDADO
Si no caminas apriesa, Ciudad Real es del rey.
COMENDADOR
No hayas miedo que lo sea.
[_Vanse._]
(_Salen_ MENGO _y_ LAURENCIA _y_ PASCUALA, _huyendo._)
PASCUALA
No te apartes de nosotras.
MENGO
Pues ¿a qué tenéis temor?
LAURENCIA
Mengo, a la villa es mejor que vamos unas con otras (pues que no hay hombre ninguno), por que no demos con él.
MENGO
¡Que este demonio cruel nos sea tan importuno!
LAURENCIA
No nos deja a sol ni a sombra.
MENGO
¡Oh! Rayo del cielo baje, que sus locuras ataje.
LAURENCIA
Sangrienta fiera le nombra; arsénico y pestilencia del lugar.
MENGO