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Fuente OvejunaLope de Vega

CAPÍTULO 16

ACTO TERCERO DE FUENTE OVEJUNA · continuación 6

MANRIQUE

Mi fe, señora, os empeño, que, aunque es en edad pequeño, es valeroso soldado.

([_Vase, y_] _sale el_ MAESTRE.)

MAESTRE

Rodrigo Téllez Girón, que de loaros no acaba, maestre de Calatrava, os pide, humilde, perdón. Confieso que fuí engañado, y que excedí de lo justo en cosas de vuestro gusto, como mal aconsejado. El consejo de Fernando y el interés me engañó, injusto fiel; y ansí, yo perdón, humilde, os demando. Y si recebir merezco esta merced que suplico, desde aquí me certifico en que a serviros me ofrezco, y que en aquesta jornada de Granada, adonde vais, os prometo que veáis el valor que hay en mi espada; donde sacándola apenas, dándoles fieras congojas, plantaré mis cruces rojas sobre sus altas almenas; y más quinientos soldados en serviros emplearé, junto con la firma y fe de en mi vida disgustaros.

REY

Alzad, maestre, del suelo; que siempre que hayáis venido seréis muy bien recibido.

MAESTRE

Sois de afligidos consuelo.

ISABEL

Vos, con valor peregrino, sabéis bien decir y hacer.

MAESTRE

Vos sois una bella Ester, y vos un Jerjes divino.

(_Sale_ MANRIQUE.)

MANRIQUE

Señor, el pesquisidor que a Fuente Ovejuna ha ido, con el despacho ha venido a verse ante tu valor.

REY

Sed juez de estos agresores.

MAESTRE

Si a vos, señor, no mirara, sin duda les enseñara a matar comendadores.

REY

Eso ya no os toca a vos.

ISABEL

Yo confieso que he de ver el cargo en vuestro poder, si me lo concede Dios.

(_Sale el_ JUEZ.)

JUEZ

A Fuente Ovejuna fuí de la suerte que has mandado, y con especial cuidado y diligencia asistí. Haciendo averiguación del cometido delito, una hoja no se ha escrito que sea en comprobación; porque conformes a una, con un valeroso pecho, en pidiendo quién lo ha hecho, responden: «Fuente Ovejuna». Trecientos he atormentado con no pequeño rigor, y te prometo, señor, que más que esto no he sacado. Hasta niños de diez años al potro arrimé, y no ha sido posible haberlo inquirido ni por halagos ni engaños. Y pues tan mal se acomoda el poderlo averiguar, o los has de perdonar, o matar la villa toda. Todos vienen ante ti para más certificarte: de ellos podrás informarte.

REY

Que entren, pues vienen, les di.

(_Salen los dos_ ALCALDES, FRONDOSO, _las mujeres y los villanos que quisieren._)

LAURENCIA

¿Aquestos los reyes son?

FRONDOSO

Y en Castilla poderosos.

LAURENCIA

Por mi fe, que son hermosos: ¡bendígalos San Antón!

ISABEL

¿Los agresores son éstos?

ALCALDE ESTEBAN

Fuente Ovejuna, señora, que humildes llegan agora para serviros dispuestos. La sobrada tiranía y el insufrible rigor del muerto comendador, que mil insultos hacía, fué el autor de tanto daño. Las haciendas nos robaba y las doncellas forzaba, siendo de piedad extraño.

FRONDOSO

Tanto, que aquesta zagala, que el cielo me ha concedido, en que tan dichoso he sido que nadie en dicha me iguala, cuando conmigo casó, aquella noche primera, mejor que si suya fuera, a su casa la llevó; y a no saberse guardar ella, que en virtud florece, ya manifiesto parece lo que pudiera pasar.

MENGO

¿No es ya tiempo que hable yo? Si me dais licencia, entiendo que os admiraréis, sabiendo del modo que me trató. Porque quise defender una moza de su gente, que con término insolente fuerza la querían hacer, aquel perverso Nerón, de manera me ha tratado, que el reverso me ha dejado como rueda de salmón. Tocaron mis atabales tres hombres con tal porfía, que aun pienso que todavía me duran los cardenales. Gasté en este mal prolijo, por que el cuero se me curta, polvos de arrayán y murta más que vale mi cortijo.

ALCALDE ESTEBAN

Señor, tuyos ser queremos. Rey nuestro eres natural, y con título de tal ya tus armas puesto habemos. Esperamos tu clemencia, y que veas, esperamos, que en este caso te damos por abono la inocencia.

REY

Pues no puede averiguarse el suceso por escrito, aunque fué grave el delito, por fuerza ha de perdonarse. Y la villa es bien se quede en mí, pues de mí se vale, hasta ver si acaso sale comendador que la herede.

FRONDOSO

Su majestad habla, en fin, como quien tanto ha acertado. Y aquí, discreto senado, FUENTE OVEJUNA da fin.

FIN

INDICE

Páginas.

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Un respiro entre páginas.

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