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Fuente OvejunaLope de Vega

CAPÍTULO 13

ACTO TERCERO DE FUENTE OVEJUNA · continuación 3

PASCUALA

¿Aqueso lloras?

JACINTA

Muere, concertador de sus placeres.

PASCUALA

¡Ea, muera el traidor!

FLORES

¡Piedad, señoras!

(_Sale_ ORTUÑO _huyendo de_ LAURENCIA.)

ORTUÑO

Mira que no soy yo...

LAURENCIA

Ya sé quién eres.-- Entrad, teñid las armas vencedoras en estos viles.

PASCUALA

Moriré matando.

TODAS

¡Fuente Ovejuna, y viva el rey Fernando!

(_Vanse, y salen el_ REY DON FERNANDO _y la_ REINA DOÑA ISABEL, _y_ DON MANRIQUE, _maestre._)

MANRIQUE

De modo la prevención fué, que el efeto esperado llegamos a ver logrado con poca contradición. Hubo poca resistencia; y supuesto que la hubiera, sin duda ninguna fuera de poca o ninguna esencia. Queda el de Cabra ocupado en conservación del puesto, por si volviere dispuesto a él el contrario osado.

REY

Discreto el acuerdo fué, y que asista es conveniente, y reformando la gente, el paso tomado esté. Que con eso se asegura no podernos hacer mal Alfonso, que en Portugal tomar la fuerza procura. Y el de Cabra es bien que esté en ese sitio asistente, y como tan diligente, muestras de su valor dé; porque con esto asegura el daño que nos recela, y como fiel centinela, el bien del reino procura.

(_Sale_ FLORES, _herido._)

FLORES

Católico rey Fernando, a quien el cielo concede la corona de Castilla, como a varón excelente; oye la mayor crueldad que se ha visto entre las gentes desde donde nace el sol hasta donde se oscurece.

REY

Repórtate.

FLORES

Rey supremo, mis heridas no consienten dilatar el triste caso, por ser mi vida tan breve. De Fuente Ovejuna vengo, donde, con pecho inclemente, los vecinos de la villa a su señor dieron muerte. Muerto Fernán Gómez queda por sus súbditos aleves; que vasallos indignados con leve causa se atreven. El título de tirano le acumula todo el plebe, y a la fuerza de esta voz el hecho fiero acometen; y quebrantando su casa, no atendiendo a que se ofrece por la fe de caballero a que pagará a quien debe, no sólo no le escucharon, pero con furia impaciente rompen el cruzado pecho con mil heridas crueles, y por las altas ventanas le hacen que al suelo vuele, adonde en picas y espadas le recogen las mujeres. Llévanle a una casa muerto, y, a porfía, quien más puede mesa su barba y cabello y apriesa su rostro hieren. En efeto fué la furia tan grande que en ellos crece, que las mayores tajadas las orejas a ser vienen. Sus armas borran con picas y a voces dicen que quieren tus reales armas fijar, porque aquéllas les ofenden. Saqueáronle la casa, cual si de enemigos fuese, y gozosos entre todos han repartido sus bienes. Lo dicho he visto escondido, porque mi infelice suerte en tal trance no permite que mi vida se perdiese; y así estuve todo el día hasta que la noche viene, y salir pude escondido para que cuenta te diese. Haz, señor, pues eres justo, que la justa pena lleven de tan riguroso caso los bárbaros delincuentes: mira que su sangre a voces pide que tu rigor prueben.

REY

Estar puedes confiado que sin castigo no queden. El triste suceso ha sido tal, que admirado me tiene, y que vaya luego un juez que lo averigüe conviene, y castigue a los culpados para ejemplo de las gentes. Vaya un capitán con él, por que seguridad lleve; que tan grande atrevimiento castigo ejemplar requiere; y curad a este soldado de las heridas que tiene.

(_Vanse, y salen los labradores y labradoras, con la cabeza de Fernán Gómez en una lanza._)

MÚSICOS

_¡Muchos años vivan Isabel y Fernando, y mueran los tiranos!_

BARRILDO

Diga su copla Frondoso.

FRONDOSO

Ya va mi copla a la fe; si le faltare algún pie, enmiéndelo el más curioso. «¡Vivan la bella Isabel, pues que para en uno son, él con ella, ella con él! A los cielos San Miguel lleve a los dos de las manos. ¡Vivan muchos años, y mueran los tiranos!»

LAURENCIA

Diga Barrildo.

BARRILDO

Ya va; que a fe que la he pensado.

PASCUALA

Si la dices con cuidado, buena y rebuena será.

BARRILDO

«¡Vivan los reyes famosos muchos años, pues que tienen la vitoria, y a ser vienen nuestros dueños venturosos! Salgan siempre vitoriosos de gigantes y de enanos, y ¡mueran los tiranos!»

MÚSICOS

_¡Muchos años vivan!_, etc.

LAURENCIA

Diga Mengo.

FRONDOSO

Mengo diga.

MENGO

Yo soy poeta donado.

PASCUALA

Mejor dirás lastimado el envés de la barriga.

MENGO

«Una mañana en domingo me mandó azotar aquél, de manera que el rabel daba espantoso respingo; pero agora que los pringo, ¡vivan los reyes cristiánigos, y mueran los tiránigos!»

MÚSICA

_¡Vivan muchos años!_

ESTEBAN

Quita la cabeza allá.

MENGO

Cara tiene de ahorcado.

(_Saca un escudo_ JUAN ROJO _con las armas [reales]_)

REGIDOR

Ya las armas han llegado.

ESTEBAN

Mostrá las armas acá.

JUAN

¿Adónde se han de poner?

REGIDOR

Aquí, en el ayuntamiento.

ESTEBAN

¡Bravo escudo!

BARRILDO

¡Qué contento!

FRONDOSO

Ya comienza a amanecer, con este sol, nuestro día.

ESTEBAN

¡Vivan Castilla y León, y las barras de Aragón, y muera la tiranía! Advertid, Fuente Ovejuna, a las palabras de un viejo; que el admitir su consejo no ha dañado vez ninguna. Los reyes han de querer averiguar este caso, y más tan cerca del paso y jornada que han de hacer. Concertaos todos a una en lo que habéis de decir.

FRONDOSO

¿Qué es tu consejo?

ESTEBAN

Morir diciendo _Fuente Ovejuna_, y a nadie saquen de aquí.

FRONDOSO

Es el camino derecho. Fuente Ovejuna lo ha hecho.

ESTEBAN

¿Queréis responder así?

TODOS

Sí.

ESTEBAN

Ahora[43], pues; yo quiero ser agora el pesquisidor, para ensayarnos mejor en lo que habemos de hacer. Sea Mengo el que esté puesto en el tormento.

[43] _El original_, agora.

MENGO

¿No hallaste otro más flaco?

ESTEBAN

¿Pensaste que era de veras?

MENGO

Di presto.

ESTEBAN

¿Quién mató al comendador?

MENGO

Fuente Ovejuna lo hizo.

ESTEBAN

Perro, ¿si te martirizo?

MENGO

Aunque me matéis, señor.

ESTEBAN

Confiesa, ladrón.

MENGO

Confieso.

ESTEBAN

Pues ¿quién fué?

MENGO

Fuente Ovejuna.

ESTEBAN

Dadle otra vuelta.

MENGO

Es ninguna.

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Un respiro entre páginas.

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