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El Libro de los EspiritusAllan Kardec

CAPÍTULO 89

El Libro de los Espiritus

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necesidades físicas y de atender a su conservación. En ellos nada de creación se ve, nada de

mejoramiento.

Cualquiera que sea el arte que en sus trabajos admiremos, lo que antes hacían, lo hacen actualmente, ni

mejor, ni peor siguiendo formas y proporciones constantes e invariables. El pequeñuelo, alejado de los

de su especie, no deja de construir su nido conforme al mismo modelo, sin haber recibido instrucción

alguna.

Si algunos son susceptibles de cierta educación, su desarrollo intelectual, siempre encerrado en

estrechos límites, débese a la acción del hombre sobre una naturaleza flexible; porque no tienen ningún

progreso propio, y aun aquél es efímero y puramente individual, pues el animal abandonado a si mismo,

no tarda en regresar a los límites marcados por la naturaleza.

594. ¿Los animales tienen un lenguaje?

«Si quieres decir un lenguaje formado de palabras y de sílabas, no; pero un medio de comunicarse, si y se dicen muchas más cosas de jas que vosotros creéis. Su lenguaje, empero, está limitado, como sus ideas, a sus necesidades».

-Hay animales que carecen de voz. ¿Parece que éstos no tienen lenguaje?

«Se comprenden por otros medios. ¿No tenéis vosotros más que la palabra para comunicaros? ¿Qué dices de los mudos? Dotados los animales de la vida de relación, tienen medios de advertirse y de manifestar las sensaciones que experimentan. ¿Crees que los peces no se entienden entre sí? El hombre no tiene, pues, el privilegio exclusivo del lenguaje; pero el de los animales es muy distinto y está limitado por el círculo de sus necesidades e ideas, al paso que el hombre es perfectible y se presta a todas las concepciones de su inteligencia».

En efecto, los peces que emigran en masa, como las golondrinas que obedecen al jefe que las guía,

deben tener medios de avisarse, entenderse y concretarse. Acaso lo hagan a merced de una vista más

penetrante que les permite distinguir las señales que se hacen; acaso la

misma agua sea un vehículo

que les transmite ciertas vibraciones. Cualquiera que sea, es incontestable que tienen un medio de

entenderse, lo mismo que todos los otros animales privados de la voz y que trabajan en comunidad. Y

después de esto, ¿hemos de admirarnos de que los espíritus puedan comunicarse entre si, sin el

empleo de la palabra articulada? (282)

595. ¿Los animales tienen el libre albedrío de sus actos? «No son simples máquinas, como creéis vosotros, pero su libertad de acción está limitada a sus necesidades, y no puede compararse con la del hombre. Siendo en mucho inferiores a él, no tienen los mismos deberes. Su libertad está restringida a los actos de la vida material». 59 6. ¿De dónde procede la aptitud de ciertos animales para imitar el lenguaje del hombre, y por qué semejante actitud se observa más en las aves que en los monos, por ejemplo, cuya conformación es la más análoga a la de aquél?

«Conformación particular de los órganos de la voz, secundada por el instinto de imitación. El mono imita los gestos, y ciertas aves la voz».

597. Puesto que los animales tienen una inteligencia que les da cierta libertad de acción, ¿existe en ellos un principio independiente de la materia?

«Sí, y sobrevive al cuerpo».

-¿Este principio es un alma semejante a la del hombre? «Si así lo queréis, también es un alma, esto depende del sentido que se dé a esta palabra; pero es inferior a la del hombre. Del alma de los animales a la del hombre, va tanta diferencia como del alma humana a Dios». 598. ¿El alma de los animales conserva, después de la muerte, su individualidad y conciencia de sí misma? «Su individualidad, sí; pero no la conciencia de su yo. La vida inteligente permanece en estado latente». 599. ¿El alma de las bestias tiene elección para encarnarse con preferencia en un animal que en otro? «No, pues no tiene libre albedrío».

600. Sobreviviendo al cuerpo el alma del animal, ¿está después de la muerte, en un estado errante, como la del hombre?

«Es una especie de erraticidad; porque no está unida a un cuerpo, pero no es un espíritu errante. El espíritu errante es un ser que piensa y obra por su libre voluntad; el de los animales no tiene la misma facultad. La conciencia

de si mismo es el atributo principal del espíritu. El espíritu del animal es clasificado después de la muerte por los espíritus, que de ello están encargados, y casi en seguida utilizado. No tiene tiempo de ponerse en relación con otras criaturas».

601. ¿Siguen los animales una ley progresiva como el hombre?. «Sí, y por esto en los mundos superiores, donde están más adelantados los hombres, lo están también los animales que tienen medios más desarrollados de comunicación; pero son siempre inferiores y están sometidos al hombre.

Son sus servidores inteligentes». Nada hay en esto de extraordinario.

Supongamos a nuestros más inteligentes animales, al caballo, al perro, al elefante, dotados de una conformación apropiada a los trabajos manuales, ¿qué de cosas no

harían bajo la dirección del hombre?

602. ¿Los animales progresan, como el hombre, en virtud de su voluntad o por la fuerza de las cosas? «Por la fuerza de las cosas, y por esto no existe expiación para ellos».

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Un respiro entre páginas.

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