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El Libro de los EspiritusAllan Kardec

CAPÍTULO 87

El Libro de los Espiritus

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557. ¿La bendición y la maldición pueden atraer el bien o el mal en aquellos sobre quienes recaen?

«Dios no oye una maldición injusta, y el que la pronuncia es culpable ante él. Como tenemos dos genios opuestos, el bien y el mal, puede existir una influencia momentánea, hasta en la materia; pero sólo se verifica siempre por la voluntad de Dios, y como añadidura de prueba para aquel que es objeto de ella. Por lo demás, a quien se maldice con frecuencia es a los malvados y a quien se bendice es a los buenos. La bendición y la maldición no pueden nunca desviar a la Providencia del camino de la justicia; ni hiere al maldecido sino cuando es malvado y su protección sólo cubre al que la merece».

CAPÍTULO X

OCUPACIONES Y MISIONES DE LOS ESPÍRITUS

558. ¿Los espíritus tienen algo más que hacer que mejorarse personalmente? «Concurren a la armonía del universo ejecutando los mandamientos de Dios, cuyos ministros son. La vida espiritista es una operación continua, pero nada penosa como las de la tierra; porque no existe cansancio corporal, ni angustias de la necesidad». 559. ¿Los espíritus inferiores e imperfectos desempeñan también funciones útiles en el universo? «Todos tienen deberes que cumplir. ¿Por ventura el último de los peones no contribuye como el arquitecto a levantar el edificio?». (540) 56 0. ¿Cada uno de los espíritus tiene atributos especiales? «Es decir que debemos habitar todas las partes y adquirir conocimiento de todas las cosas, presidiendo sucesivamente todas las partes del universo. Pero, como se dice en el Eclesiastés, todo tiene su tiempo, y así, éste cumple hoy su destino en ese mundo, aquél lo cumplirá o lo ha cumplido en otro tiempo en la tierra, en el agua, en el aire, etcétera».

561. ¿Las funciones que desempeñan los espíritus en el orden de las cosas son permanentes para cada uno, y de las atribuciones exclusivas de ciertas clases? «Todos deben recorrer los diferentes grados de la escala para perfeccionarse. Dios que es justo no ha podido querer dar a unos la ciencia sin trabajo, al paso que sólo con fatiga la adquieren otros». De la misma manera entre los hombres, nadie llega al supremo grado de destreza en un arte cualquiera,

sin haber adquirido los necesarios conocimientos en la práctica de las más ínfimas ocupaciones del

arte en cuestión.

56 2. No teniendo nada que adquirir los espíritus del orden más elevado,

¿están en reposo absoluto, o tienen ocupaciones?

«¿Qué quieres que hicieran durante la eternidad? La eterna ociosidad sería un suplicio eterno». -¿Cuál es la naturaleza de sus ocupaciones? «Recibir directamente las órdenes de Dios, transmitirlas a todo el universo y velar por su ejecución». 56 3. ¿Las ocupaciones de los espíritus son incesantes?

«Incesantes, si se entiende que su pensamiento está siempre activo, porque con el pensamiento viven. Pero no se han de asimilar las ocupaciones de los espíritus a las materiales de los hombres. La misma actividad de que hablamos es un placer, porque tienen así conciencia de que son útiles». -

Concíbese esto de los espíritus buenos; pero, ¿sucede lo mismo con los inferiores? «Los espíritus inferiores tienen ocupaciones apropiadas a su naturaleza. ¿Confiáis al peón y al ignorante los trabajos del hombre de inteligencia?»

564. ¿Entre los espíritus los hay ociosos o que no se ocupan de ninguna cosa útil? «Sí: pero este estado es temporal y está subordinado al desarrollo de su inteligencia. Ciertamente que los hay, como entre los hombres, que sólo viven para sí mismos; pero esta ociosidad les pesa y tarde o temprano el deseo de progresar les hace sentir la necesidad de la actividad, y son felices pudiendo ser útiles. Hablamos de los espíritus que han llegado al punto de tener conciencia de si mismos y libre albedrío; porque en su origen son como los niños que acaban de nacer, y que obran más por instinto que por voluntad deliberada».

565. ¿Los espíritus examinan nuestros trabajos artísticos y se interesan en ellos? «Examinan lo que puede probar la elevación de los espíritus y su progreso». 566. Un espíritu que ha cultivado una especialidad en la tierra, un pintor, un arquitecto, por ejemplo, ¿se interesa preferentemente en los trabajos que le han sido predilectos durante la vida? «Todo se confunde en el fin general. Si es bueno, se interesa tanto como se lo permite la ocupación de ayudar a las almas a elevarse hacia Dios. Olvidáis, además, que un espíritu que ha practicado un arte en la existencia que le conocéis, puede haber practicado otro en otra existencia; porque preciso es que lo sepa todo para ser perfecto, y así, según su grado de adelanto, puede no haber especialidades para él, y esto entiendo decir cuando digo que todo se confunde en el fin general. Notad también lo siguiente: lo que es sublime

para vosotros en vuestro mundo atrasado, son puerilidades en mundos más adelantados. ¿Cómo queréis que los espíritus que habitan mundos donde existen artes desconocidas de vosotros, admiren lo que para ellos es una obra de aprendiz? Yá lo he dicho, examinad lo que puede probar el progreso». -Concebimos que así suceda en espíritus muy adelantados; pero hablamos de espíritus más vulgares y que no se han hecho superiores aún a las ideas terrestres.

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Un respiro entre páginas.

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