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El Libro de los EspiritusAllan Kardec

CAPÍTULO 71

El Libro de los Espiritus

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más el espíritu. Cuando un hombre aparentemente muerto vuelve en sí, señal es de que la muerte no era

completa».

424. Por medio de cuidados prestados a tiempo, ¿se pueden reanudar los lazos que están a punto de romperse, y volver la vida a un ser que moriría definitivamente por falta de auxilios? «Sin duda que sí, y cada día tenéis la prueba de ello. Con frecuencia el magnetismo es en este caso un poderoso medio; porque restituye al cuerpo el fluido vital que le falta, y que no era bastante a mantener el juego de los órganos».

El letargo y la catalepsia tienen el mismo principio, que es la pérdida momentánea de la sensibilidad y

del movimiento por una causa fisiológica inexplicada aún. Se diferencian en que en el letargo la

suspensión de las fuerzas vitales es general y da al cuerpo todas las apariencias de la muerte. En la

catalepsia está localizada y puede afectar una parte más o menos extensa del cuerpo, de modo que deje

a la inteligencia en libertad de manifestarse, lo que impide que se la confunda con la muerte. El letargo

siempre es natural; la catalepsia a veces es espontánea, pero puede ser provocada y destruida

artificialmente por la acción magnética.

SONAMBULISMO

425. El sonambulismo natural, ¿tiene relación con los sueños? ¿Cómo puede explicarse? «Es una independencia del alma más completa que la del sueño, y entonces están más desarrolladas las facultades; tiene el alma percepciones que no tenía en el sueño, estado imperfecto de sonambulismo». En el sonambulismo el espíritu se pertenece a si mismo completamente, y estando hasta cierto punto

en estado cataléptico los órganos, no reciben las impresiones externas.

Este estado se manifiesta

especialmente durante el sueño, momento en que puede el espíritu abandonar provisionalmente el

cuerpo, entregado como está éste al descanso indispensable a la materia. Cuando se producen los

hechos sonambúlicos, débense a que el espíritu, ocupado de este o aquel asunto, se entrega a alguna

acción que requiere el empleo del cuerpo, del cual se sirve de un modo análogo ni uso que se hace de

una mesa o cualquiera otro objeto material en el fenómeno de las manifestaciones físicas, o de la mano

en el de las comunicaciones escritas. En los sueños de que se tiene conciencia, los órganos, incluso

los de la memoria, comienzan a despertarse; reciben imperfectamente las impresiones producidas por

los objetos o causas externas, y las comunican al espíritu que, reposando también entonces, no recibe

más que sensaciones confusas e incoherentes con frecuencia y sin ninguna razón aparente de ser,

mezcladas como están de vagos recuerdos, ya de esta existencia, ya de las anteriores. Fácil es

entonces comprender por qué los sonámbulos no tienen ningún recuerdo y por qué los sueños cuyo

recuerdo conservamos, no tienen sentido alguno las más de las veces.

Digo las más de las veces,

porque sucede que son consecuencia de un recuerdo exacto de acontecimientos de una vida anterior, y

alguna vez hasta una especie de intuición del porvenir.

426. El sonambulismo llamado magnético, ¿tiene relación con el natural?

«Es uno mismo, sino que el primero es provocado». 427. ¿Cuál es la naturaleza del agente llamado fluido magnético? «Fluido vital; electricidad animalizada, que son modificaciones del fluido universal». 428. ¿Cuál es la causa de la clarividencia sonambúlica? «Ya lo hemos dicho: es el alma que v e». 429. ¿Cómo puede ver el sonámbulo a través de los cuerpos opacos?

«Sólo para vuestros órganos groseros existen cuerpos opacos. ¿Acaso no hemos dicho que para el espíritu no es un obstáculo la materia, puesto que libremente la penetra? A menudo os dice que ve con la frente, con la rodilla, etcétera; porque sujetos vosotros completamente a la materia, no comprendéis que pueda ver sin auxilio de los órganos, y hasta el mismo, en virtud de vuestro deseo, cree tener necesidad de esos órganos. Pero si le dejaseis en libertad, comprendería que ve por todas las partes de su cuerpo,

o por mejor decir, ve fuera de su cuerpo».

430. Puesto que la clarividencia del sonámbulo es la de su alma o espíritu,

¿por qué no lo ve todo y por qué se equivoca con frecuencia?

«Ante todo no es dado a los espíritus imperfectos verlo y conocerlo todo.

Bien sabes que participan aún de vuestros errores y preocupaciones. y además, cuando están ligados a la materia no gozan de todas las facultades del espíritu. Dios ha dado al hombre esta facultad con un fin útil y grave, y no para enseñarle lo que no debe saber. He aquí por qué los sonámbulos no pueden decirlo todo». 431. ¿Cuál es el origen de las ideas innatas del sonámbulo, y cómo puede hablar con exactitud de cosas que ignora, estando despierto, y que son hasta superiores a su capacidad intelectual? «Sucede que el sonámbulo posee más conocimientos de los que tú sabes, sólo que dormita; porque su envoltura es demasiado imperfecta para que pueda recordarlos. Pero, ¿qué es en definitiva? Como nosotros, un espíritu encarnado en la materia para cumplir su misión, y el estado en que entra le despierta de su letargo. Te hemos dicho con frecuencia que revivimos muchas veces, y este cambio es el que le hace perder materialmente lo que ha podido aprender en una existencia precedente. Cuando se encuentra en el estado que tú llamas crisis, lo recuerda; pero no siempre de un modo completo. Sabe, pero no podría decir dónde ha

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Un respiro entre páginas.

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