CAPÍTULO 29
El Libro de los Espiritus
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Los hombres pueden comunicarse con ellos, pero sería muy presuntuoso el que pretendiese tenerlos
constantemente a sus órdenes.
PROGRESIÓN DE LOS ESPÍRITUS
114. ¿Los espíritus son buenos o malos por su naturaleza, o bien se van mejorando? «Los mismos espíritus van mejorándose, y al conseguirlo, pasan de un orden inferior a otro superior». 115. ¿Hay espíritus que fueron creados buenos y otros malos? «Dios creó a todos los espíritus sencillos e ignorantes, es decir, faltos de ciencia, y dio a cada uno de ellos una misión con objeto de ilustrarlos y de hacerles llegar progresivamente a la perfección por medio del conocimiento de la verdad, y aproximarse a él. La dicha eterna sin perturbación estriba para ellos en esa perfección. Los espíritus adquieren los conocimientos sufriendo las pruebas que Dios les impone, que unos aceptan con sumisión, llegando así más prontamente al objeto de su destino, y que otros sufren con des-agrado, permaneciendo por culpa suya lejos de la perfección y de la dicha prometida». -Según esto, parece que los espíritus en su origen, son como los niños, ignorantes e inexpertos; pero que adquieren poco a poco los conocimientos que les faltan recorriendo las diferentes etapas de la vida. «Si; la comparación es exacta, pues el niño rebelde continúa ignorante e imperfecto, y se aprovecha más o menos según su docilidad; pero, al paso que la vida del hombre tiene término, la del espíritu se dilata en lo infinito».
116. ¿Hay espíritus que permanecerán perpetuamente en los puestos inferiores? «No; todos llegarán a ser perfectos; cambiarán, pero a la larga; porque, como lo hemos dicho otra vez, un padre justo y misericordioso no puede desterrar eternamente a sus hijos. ¡Y quieres que Dios, que es tan bueno y tan justo, sea de peor condición que vosotros!» 117. ¿Depende de los espíritus apresurar su progreso hacia la perfección? «Indudablemente, y llegan más o menos pronto según su deseo y su sumisión a la voluntad de Dios. ¿El niño d6cil no se instruye más pronto que el reacio? » 118.
¿Pueden degenerar los espíritus?
«No, pues a medida que progresan comprenden lo que les alejaba de la perfección, y terminada una prueba. poseen el conocimiento de ella y no lo olvidan. Pueden permanecer estacionarios; pero no retroceden». 119. ¿No podría Dios librar a los espíritus de las pruebas que han de sufrir para llegar
al primer puesto? «Si hubiesen sido creados perfectos, no tendrían méritos para gozar de los beneficios de la perfección. Sin lucha, ¿dónde estaría el mérito? Por otra parte, la desigualdad que entre ellos existe, es necesaria a su personalidad; además, la misión que desempeñan en los diferentes grados, entra en las miras de la Providencia respecto de la armonía del universo».
Puesto que en la vida social todos los hombres pueden llegar a los primeros puestos, se podría
preguntar también: ¿por qué el soberano de un país no hace generales a todos sus soldados,
empleados superiores a todos los subalternos y maestros a todos los discípulos? Pues entre la vida
social y la espiritual existe aún la diferencia de que la primera es limitada. y no basta siempre a la
consecución de todos los grados, al paso que, siendo indefinida la segunda, dela a cada cual la
posibilidad de elevarse al puesto supremo.
120. ¿Todos los espíritus pasan por la serie del mal para llegar al bien? «No por la serie del mal, sino por la de la ignorancia». 121. ¿Por qué ciertos espíritus han seguido el camino del bien y otros el del mal? «¿No tienen libre albedrío? Dios no creó espíritus malos. sino sencillos e ignorantes, es decir, igualmente aptos para el bien que para el mal. Los que llegan a ser malos, lo son por su voluntad». 122. No teniendo en su origen conciencia de si mismos, ¿cómo pueden los espíritus ser libres de elegir entre el bien y el mal? ¿Existe en ellos un principio, una tendencia cualquiera que los incline más al uno que al otro? «El libre albedrío se desarrolla a medida que el espíritu adquiere conciencia de si mismo. Si la elección se debiese a una causa independiente de la voluntad del espíritu, no existiría libertad. La causa no reside en él, sino fuera, en las influencias a que cede en virtud de su voluntad libre, y esto significa la gran figura de la caída del hombre y del pecado original. Unos cedieron a la tentación; otros resistieron a ella». -¿De dónde proceden las influencias que obran sobre el espíritu? «De los espíritus imperfectos que procuran apoderarse de él y dominarle, y que se consideran felices cuando le hacen sucumbir. Esto es lo que se ha querido representar en la figura de Satanás». -¿No sufre esta influencia el espíritu más que en su origen? «Le persigue en su vida de espíritu, hasta que
consigue dominarse de tal modo, que los malos renuncian a obsesionarle».
123. ¿Por qué ha permitido Dios que los espíritus puedan seguir el camino del mal? «¿Cómo os atrevéis a pedirle a Dios cuenta de sus actos? ¿Creéis que podéis penetrar en sus designios? Podéis deciros, sin embargo: La sabiduría de Dios consiste en la libertad que a cada uno concede de elegir, porque así tiene cada uno el mérito de sus obras». 124. Puesto que hay espíritus que desde el principio siguen el camino del bien absoluto y otros el del mal absoluto, ¿existen indudablemente grados entre estos dos extremos?
«Ciertamente que sí, y la gran mayoría es la de los que no ocupan los extremos».