←
El Libro de los EspiritusAllan Kardec

CAPÍTULO 106

El Libro de los Espiritus

116

«Di que el sentido moral no está desarrollado; pero no que está ausente, puesto que existe en principio en

todos los hombres, y este sentido moral es el que más tarde los convierte en seres buenos y humanitarios. Existe, pues, el salvaje; pero reside en él como el principio del perfume está en el germen de la flor antes de que ésta se abra».

Todas las facultades existen en el hombre en estado rudimentario o latente, y se desarrollan según que

las circunstancias les son más o menos favorables. El desenvolvimiento excesivo de las unas contiene

o neutraliza el de las otras. La sobreexcitación de los instintos materiales ahoga, por decirlo así, el

sentido moral, como el desarrollo de éste debilita poco a poco las facultades puramente animales.

755 ¿A qué se debe que en el seno de la más adelantada civilización, se encuentren seres tan crueles a veces como los salvajes?

«Como en un árbol cargado de buen fruto se encuentran abortos. Esos tales son, si así lo quieres, salvajes que sólo tienen la capa de la civilización, lobos extraviados en medio de los corderos. Espíritus de un orden inferior y muy atrasados pueden encarnarse entre hombres adelantados con la esperanza de progresar; pero, si la prueba es muy pesada, la índole primitiva domina». 75 6. ¿La sociedad de los hombres de bien estará purificada algún día de esos seres malhechores? «La humanidad progresa.

Esos hombres dominados por el instinto del mal y que están fuera de su centro, hallándose entre las gentes de bien, desaparecerán poco a poco, como el grano malo es separado del bueno, cuando éste ha sido echado; pero para renacer bajo otra envoltura y como tendrán más experiencias, comprenderán mejor el mal y el bien. Tienes un ejemplo en las plantas y los animales que el hombre tiene el arte de perfeccionar, y en los cuales desarrolla nuevas cualidades. Pues bien, el perfeccionamiento no es completo hasta después de muchas generaciones. Esta es la imagen de las diferentes existencias del hombre».

DUELO

757. ¿El duelo puede considerarse como un caso de legítima defensa?

«No; es un asesinato y una costumbre absurda digna de bárbaros. Con una civilización más avanzada y moral, el hombre comprenderá que el duelo es

tan ridículo como los combates, que en otros tiempos se; miraban como juicios de Dios».

75 8. ¿El duelo puede ser considerado como un asesinato por parte de aquel que, conociendo su propia debilidad, está casi seguro de sucumbir? «Es un suicidio».

-Y cuando son Iguales las probabilidades, ¿es un asesinato o un suicidio?

«Lo uno y lo otro».

En todos los casos, aun en aquel que son iguales las probabilidades, el duelista es culpable, ante todo,

porque atenta fríamente y de intento deliberado a la vida de su semejante, y después, porque expone su

propia vida inútilmente y sin provecho de nadie.

759. ¿Qué valor tiene lo que en materia de duelo se llama el punto de honor? «Orgullo y vanidad; dos plagas de la humanidad». -¿Pero no hay casos en que verdaderamente se encuentra comprometido el honor, y en los cuales sería una cobardía no aceptar el duelo?

«Eso depende de los usos y costumbres; cada país y cada siglo tienen sobre el particular distinta manera de ver. Cuando los hombres sean mejores y estén más adelantados en moral, comprenderán que el verdadero punto de honor está por encima de las pasiones terrestres, y que no se reparan agravios matando o haciéndose matar».

Hay más grandeza y verdadero honor en confesarse culpable si uno lo es, o en perdonar, si se tiene

razón; y en todos los casos, en despreciar los insultos que no pueden alcanzarnos.

PENA DE MUERTE

760. ¿La pena de muerte desaparecerá algún día de la legislación humana?

«La pena de muerte desaparecerá incuestionablemente, y su supresión marcará un verdadero progreso en la humanidad. Cuando los hombres estén más ilustrados, la pena de muerte será completamente abolida en la tierra, y los hombres no tendrán necesidad de ser juzgados por los hombres. Hablo de un tiempo que aún está bastante lejano de vosotros».

El progreso social deja sin duda mucho que desear aún; pero seria uno injusto respecto de la sociedad

moderna, si no viese un progreso de las restricciones puestas a la pena de muerte en los pueblos más

adelantados, y en la naturaleza de los crímenes a los cuales se limita su aplicación. Si se comparan las

garantías de que en esos mismos pueblos, se esfuerza la justicia en rodear al acusado, la humanidad

con que le trata, aun cuando le considera culpable, con lo que se practicaba en tiempos que todavía no

están muy lejos, no puede desconocerse el camino progresivo porque marcha la humanidad.

761. ¿La ley de conservación da al hombre derecho de preservar su propia vida, y no usa de él cuando quita de la sociedad un miembro peligroso?

✦

Un respiro entre páginas.

Volver al libro y comentar