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El camino del corazónJose Moya

CAPÍTULO 13

El camino del corazon

El Camino Del Corazón XII

Burgos........Ciudad de Don Rodrigo Díaz de Vivar; el Cid Campeador.

La “causalidad” me emplazaba a este bello enclave español, cargado de historia, de tradiciones, en un entorno acogedor, envolvente, de un cariz amable en el devenir de su gente, es como un sentirse en casa. Así sentí y percibí tan emblemático lugar.

Cuando te pones en manos de este Universo inusitado, de la energía creadora, a través del corazón, llegas desde ahí a tomar el timón de tu vida desde la perspectiva de la creatividad, las sensaciones, la belleza, el placer y la admiración por los más diminutos detalles y apreciación de cada minúscula partícula de la abundante magia que contiene.

Llegada al centro de Burgos, aparcar convenientemente allí, acceder a un buen hotel sin ninguna complicación, sin necesidad de reserva; ¿Qué vas a reservar ni predecir cuándo te has puesto en sus manos? Cuando te dejas llevarrrrrrrr, fluyendooooooo en armonía. Todo rueda a tu favor, vas por el río de la vida de verdad, la sublime, y ella te va reflejando lo que tú estás apostando, poniendo de tu parte, agrandando su fuerza en ti. Le das la ocasión de expresarse a través de tu interior, esencia........de cualquier SER.

Tras dejar las cosas a buen recaudo en el hospedaje, una buena ducha y unos minutos de respiro, es hora de explorar, aventurarse, recibir los escenarios que van a salir a nuestro caminar, regalos universales; eso es lo que es cada uno de ellos, y es con esa actitud que hay que estar prestos a recibirlos. No podemos demorar nuestras capacidades de enseñanza en las nuevas situaciones. Partimos siempre desde un aperturismo total a las condiciones de cualquier tipo, así recorremos estos pasajes extraordinarios

tan llenos y cargados de lecciones, ilustración y, magia, mucha magia universal.

– ¡Qué suerte tenemos! Hoy la visita a la Catedral Burgalesa es gratuita.

– Pues si ya estaba decidido que entraríamos, ahora nada va a detener nuestras ganas de recorrerla al completo ¿Eh Leunam?

– Dalo por hecho Serdna, aquí vas a poder disparar con la cámara, imágenes de gran versatilidad y contenidos. Es un sitio extraordinario.

– ¡Yo quiero entrar ya!

– No seas quejica princesita, amorcito, en un periquete estamos dentro

¡Verás cómo te gusta!

Mientras Ana, Serdna y Lucía avanzan en el recorrido, voy rezagando cada vez más mis pasos; en cada uno es más evidente la naturaleza que se me está mostrando. La presencia por todas partes de la Virgen con su hijo en brazos es latente, está por doquier, dota del poder de la belleza femenina cada rincón de la misma. El mensaje de la divina feminidad, como parte importante en la creación y la continuación de la vida eterna. La lectura de los sentidos de una madre, de todas las madres universales, la expresión maternal de la dedicación a los demás.

Sentí en cada átomo de mi ser el recado de la feminidad universal durante todo el tiempo que allí estuve, en algunos momentos era como un avasallamiento de esa imagen dando a entender lo que de allí debía llevarme, ese mensaje.......El poder de la maternidad en el acto de la creación y mantenimiento de la vida, y, así lo recibí. Un comunicado que en mí prospera y que fue acogido en la inmensidad entrañable de las capacidades de mi ser, aceptando las valoraciones tan imprescindibles que la parte femenina aporta a la esencia de la vida.

La Catedral de Burgos, amén de tantos recados y lo plena de maravillas que está; no solo materiales, que también, especialmente espirituales y de dictados en la gran cantidad de lecturas en imágenes que posee. Puedes dedicar horas simplemente a sentarte y dejarte engullir por el placer espiritual que se respira allí. Sensaciones alquímicas en un entorno físico, pero, indudablemente cargado de la lindeza y gratitud, reservada a cuantos se tomen la pequeñísima molestia de buscarlo en su silencio. El resultado es gozoso y dulce, armonioso y embaucador, versátil y de una suntuosidad asombrosa. Punto energético tal y como yo lo advertí y me fue regalado, exquisito y delicado al paladar de los exploradores de la verdad, de la VIDA.

Y es en ese silencio donde susurronamente aparece un nuevo agasajo en forma de legado………

“¿Cómo son tus días?”

Al iniciar un nuevo periplo en el camino de nuestra vida, un comienzo en el esplendor de cada jornada, recibiéndola como lo que es, UN REGALO.

Dado a cada uno de nosotros, no todos lo interpretamos de la misma forma. Unos amanecemos a ese despertar asomándonos para recibir el obsequio de la luz solar, de su aureola extraemos la felicidad y la sonrisa que nos acompañará en toda la andanza.

A ella dedicaremos nuestro apasionado amor por las cosas y los detalles más diminutos de la misma, engrandeciéndonos de quiénes somos, adaptando nuestro estar a la amabilidad y la cordialidad para con los otros, con el respeto por cada pequeña criatura que aparezca a nuestro encuentro.

Sintiendo todo cuanto acontece alrededor, el contacto con nuestros semejantes, escuchando, percibiendo sus mensajes y a la vez, sumar a todo esto el dejarse llevar y estar atentos a las señales fantásticas que nos asisten y esperan en cada uno de nuestros días.

Observar, “darse cuenta”, aprender, entender y escuchar todo cuanto se acerca a nuestros divinos sentidos, esos que a la vez requieren entrenamiento constante, sensibilidad extrema para acariciar cada segundo, cada suceso por pequeño que nos parezca. De lo más imperceptible, nace la semilla de un gran árbol que durará muchísimos años, dando a su vez cobijo, sombra, alimento y quién sabe cuántas cosas más a los seres que a él se dirigen en el transcurrir de toda su existencia. Todo aparecido y creado desde una pequeñísima semilla.

¡Como la vida! Nace desde lo pequeño, va creciendo y termina agradeciendo a su entorno la buena crianza, el amor obtenido. Se da mucho de lo que se recibió.

Brota a cada nuevo día como lo que es; un presente divino que alguien se ocupa de hacerte llegar. Aprovecha cada milésima de ese tiempo que conocemos y que un día dejará de tener sentido. Disminuye el paso de tu caminar, para así recrearte en cada uno de los que des, en apreciar toda el encantamiento, la hermosura, EL AMOR, que pulula a tu lado, en cada esquina que cruzas, en las sonrisas, en las miradas, en todos esos seres positivos que aunamos cada vez más nuestras fuerzas y las unimos para erradicar el negativismo y lo oscuro de esta forma de vida que encarnamos en este momento.

El triunfo de LA LUZ sobre la oscuridad y el pesimismo, deben ser tus máximas en cada despertar, y cuando llega la noche, disfrútala.

Como decía alguien increíblemente cargado de AMOR: “Demos a cada día su afán”

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Un respiro entre páginas.

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