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El camino del corazónJose Moya

CAPÍTULO 11

El camino del corazon

El Camino Del Corazón X

Cada nuevo día, se convierte en otra ocasión de renacer, de experimentar con él. Nada mejor que iniciarlo desde unos minutos de meditación, de conexión con el silencio y estando muy atentos a dejarse llevar y a esos mensajes susurrados que suceden; es igual a un reinicio en el ordenador, la sensación de refrescarse, llenarse de nuevas sensaciones y respuestas, vaciados previamente de cuanto hasta ese instante llevábamos aprendido.

Cada jornada que iniciamos es importante limpiarse de todo lo anterior, para poder colmarnos de cuanto nuevo brote en la ruta que emprendemos, siempre desde el corazón, desde el entendimiento global de un Universo dentro de tantos universos, tantas posibilidades, tantos seres, tantas dimensiones; amplitud de conciencia, hambre de conocimientos para alcanzar maestría, sabiduría y comprensión.........Reitero, siempre desde el corazón, desde la entrega a los demás seres, sin esperar nada....

Dar desde el corazón.........

Y de esa forma, inicia Leunam su mañana, recibiendo desde el silencio.......

“Tu vida es como el fluir del agua en el cauce de un río; ese es el camino, tú eres el agua que por él circula. Nada es más fuerte que el agua, que tú, es un material indestructible, poderoso, fuerte, amoldable a cualquier hecho o contexto, y que además nada ni nadie pueden destruir, es inmortal, sólo se producen en él transformaciones. En su discurrir aparecen inevitablemente piedras, esas que a veces creemos que son montañas, cuando sólo son piedras, pequeños obstáculos que nuestra falta de sabiduría y comprensión, modifican a montañas, haciéndonos creer que son imposibles de vencer.

Nada más lejos de la realidad, trata a esas piedras desde lo que eres

verdaderamente, agua, líquido y material contra el que nada puede; una piedra es sólo eso, puedes en tu cauce desgastarla, tocarla, sentirla y muy importante, entender por qué está allí, cuál es su objetivo, qué quiere enseñarte, qué vas a aprender tras su aparición y desde luego superación del obstáculo, pues en definitiva no es más que eso, algo a superar.

Ya, te preguntas en este instante cómo ¿Verdad?

Es fácil, en tu interior se halla TODO, cualquier respuesta, tienes cuanto necesitas para elevarte por la dificultad y, aprendida la lección, sin importar cuan dificultosa haya sido, terminar siempre agradeciendo su aparición. Ese es el camino de la sabiduría, el que va comprendiendo cada trance y acaba agradeciéndolo, vislumbrando, APRENDIENDO, elevando su caminar interior, por encima de cada impedimento nuevo..........El camino de la maestría, la práctica, ese es el que conduce a la sabiduría; la única fórmula de tener acceso al MAYOR REGALO DE LA CREACIÓN.............LA PAZ

Y EL SOSIEGO, TU VIDA COMO UN MAR EN ABSOLUTA CALMA.........”

– ¡Qué noche la de aquel día! Buenos días pezqueñín. Te veo muy relajado y sonriente.

– El amor que me das, la luz que aportáis en mi ruta de cada día y desde luego..... ¡Qué noche la de aquel día!

– Es el momento perfecto para degustar un cafelazo ¿Perfect?

– ¡Jajajajajaja! Lees mis pensamientos; una idea espectacular ¡Vamos a por él!

– Está recién hecho y con ese sabor tan especial que es tomarlo y compartirlo juntos.

– Nuestra pitufilla aún duerme ¿Verdad?

– Síiiiiiiiiiii. Es una excelente dormilona y algo más.

– Mucho más, añadiría yo. En mi vida es un tesorito que hallé y que me enseñó y muestra siempre algo nuevo desde su mundo, el único, el más certero y fiel a nuestra naturaleza, el de los niños.

– Pues de eso quería hablarte. Ha compuesto una canción en compañía de unas amigas ¿Quieres escucharla?

– Y ¿Lo preguntas? Estoy deseando oírla

– ¡Ahí va! Canta como los ángeles, y no es que yo sea la mamá de la artista ¡Jajajajaja!

“Vamos a subir oh oh oh oh – Vamos a jugar oh oh oh oh (bis)

“El mundo está lleno de estrellas y de lunas”

“Ayuda al mundo a comer”

“Ayuda al mundo a beber”

“Y sobre todo a jugar”

“Amiga ¿Dónde estás?”

– Sensacional, Ana, en cuanto despierte me la comeré a besos, bocaditos, abrazos; voy a devorarla

– Con suavidad que eres un pelín brutote, a ver si me la vas a lastimar que es muy pequeñita

– No te preocupes, que no dejaré ni un huesecito ni nada, la comeré enterita ¡Jajajajaja!

– ¡Noooooooooo! Por favor

– Vale, vale. Es una canción que refleja lo lejos que los adultos estamos de la sabiduría infantil. ¡Pueden enseñarnos tantas cosas! Hemos de prestar mucha más atención a nuestros niños; cómo sienten y procesan sus emociones y las cosas que reflejan. Apreciemos ese mundo infantil tan lleno de magia y belleza, no sigamos haciendo lo que anteriores generaciones de adultos, con el resultado que tenemos actualmente en la sociedad. Hagamos fluir los sentimientos infantiles y la pureza que conllevan para que nuestra humanidad no los pierda. ¡Cómo te amo preciosidad!

– Yo a ti más. Aunque voy sintiendo a una pitufilla despertar; demos los buenos días ¿Te parece?

– Una idea fantástica ¡Vamos! ¡Yo primero!

– ¡Ja!

Y una pequeña carrera les conduce al piso superior donde Lucía brota, renace ante los siempre novedosos y prodigiosos sucesos que en cada día, si estamos suficientemente atentos y con el corazón abierto de par en par, encontraremos con total seguridad.

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Un respiro entre páginas.

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