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El abueloBenito Pérez Galdós

CAPÍTULO 18

Comienzo · continuación 18

No tanto como lo presente.

DOLLY

¿Te quieren?

D. PÍO, ~intentando sacar otro suspiro hondo, que se le queda atravesado en el pecho, cortándole la respiración~.

¡Quererme... ellas!

NELL

Me han dicho que no. Si es así, no te importe, que bien te queremos nosotras.

DOLLY

¿Y tú, nos quieres? ~(D. Pío hace signos afirmativos.)~

NELL

Nos idolatra... Estudiamos cuando se nos antoja, y cuando no, jugamos.

DOLLY

Y eso haremos hoy: jugar, irnos a la playa.

D. PÍO, ~vencido~.

¡A la playa!

NELL

Está un día espléndido. ~(Mira por la ventana.)~

DOLLY, ~tocando las castañuelas~.

Y el cielo y la mar nos dicen: venid, volad, y traed a vuestro adorado preceptor.

D. PÍO, ~deseando ir, pero no queriendo manifestarlo~.

¿Yo... también yo?... ¡Viva la indisciplina!

NELL

Vendrás con nosotras, porque si no, Venancio no nos dejará salir ahora. Tú tienes que decirle: «hoy han estudiado tanto, que en premio de su aplicación las saco a dar una vuelta.»

D. PÍO

¡Anda, morena! ¡Vaya, que si la señora Condesa se enterara de cómo cumplo mis deberes profesionales!...

DOLLY

Lo que quiere mamá es que estemos siempre a la intemperie, y nos hagamos robustas como unas aldeanotas.

D. PÍO

¡Y qué diría vuestro abuelo!

NELL

El abuelito nos quiere lo mismo en bruto que pulimentadas.

D. PÍO

Os adora, sí. Como que sois sus nietas. Acompañadle, dadle palique, hacedle mimos: también él es niño. Y cuando le oigáis un disparate muy gordo, se lo contáis al señor Cura y al Médico.

DOLLY, ~enojada~.

No dice disparates el abuelo.

D. PÍO

Ayer me decía que vosotras dos no sois más que una para él...

NELL

Y eso, ¿por qué ha de ser disparate, maestrillo?

DOLLY

Quiere decir...

NELL

Que el grande amor que nos tiene nos iguala, y hace de las dos una sola.

D. PÍO

Esta chica es un portento.

DOLLY

Hola, hola; ¿y para mí no hay piropo?

D. PÍO

¿Te enfadas, ángel?

DOLLY, ~riendo~.

Está eso bueno. Mi hermana es un portento... y yo nada.

D. PÍO

Tú, otro portento... ¡Vivan las nenas de Albrit!

NELL, ~alborotando~.

¡Viva el más sabio profesor y catedrático de la antigüedad pagana, mitológica... y cosmopolita! En fin, ¿nos vamos o qué?

D. PÍO, ~deteniéndolas~.

Esperad. Parece que viene alguien.

DOLLY

Siento el vocerrón de D. Carmelo.

D. PÍO, ~tomando el tonillo profesional~.

¡Orden, formalidad! Pues hemos dado un repasito a la Gramática, venga ahora un buen jabón a la Historia. Niñas, el Papado y el Imperio... A ver...

ESCENA II

NELL y DOLLY, D. PÍO, EL SEÑOR CURA, VENANCIO

EL CURA, ~riendo, en la puerta~.

Presentes, mi general. Yo soy el Papado, y el Imperio es este. ~(Entran.)~

VENANCIO

¿Cómo vamos de lección?

EL CURA

¿Saben, saben mucho estas picaruelas?

D. PÍO

Regular... Hoy, vamos, hoy, no lo han hecho del todo mal.

EL CURA

No me fío. Este Coronado es la pura manteca. ~(Saludando a las niñas y acariciando sus manos.)~ ¡Qué monada de criaturas!

VENANCIO

Muy monas, pero desaplicaditas... No quieren más que corretear por el campo.

EL CURA

Mejor... ¡Aire, aire!

VENANCIO

Y su abuelito, en vez de reprenderlas para que se apliquen, les dice que la señora Gramática y la señora Aritmética son unas viejas charlatanas, histéricas y mocosas, con las cuales no se debe tener ningún trato.

EL CURA

¡Qué bueno!... Si digo que el Conde...

VENANCIO, ~a D. Pío~.

¿Y anoche, cuál fue la tecla que nos tocó?

D. PÍO

Que no debo introducir más paja en la cabeza de las señoritas, pues lo que les conviene es educar la voluntad.

EL CURA

No está mal...

DOLLY

Por eso a mí no me gusta saber nada de libros, sino de cosas.

EL CURA

¡Brava!

VENANCIO

¿Y qué son cosas, señorita?

NELL

Pues cosas.

DOLLY

Cosas.

EL CURA, ~comprendiendo~.

Ya... Pero el arte de la vida ya lo iréis aprendiendo en la vida misma.

VENANCIO

Y eso no quita que estudien lo de los libros, ¿verdad, D. Pío? ~(El maestro hace signos afirmativos.)~ Tan distraídas están con el corretear continuo, que ya Dolly ni siquiera dibuja.

EL CURA

¡Qué lástima!... ~(A Dolly.)~ Y aquellos monigotitos, y aquellas vaquitas, y aquellos... ~(Dolly se encoge de hombros.)~

NELL

Ya no dibuja. Le gusta más cocinar.

EL CURA

¿De veras?... ¡Oh, serafín de los cielos!

VENANCIO

A lo mejor se nos mete en la cocina, se pone su delantal de arpillera, y allí la tiene usted entre cacerolas, tiznada, hecha una visión...

EL CURA

¡Divino!

VENANCIO

¡Miren que una señorita de la aristocracia, con las manos ásperas y llenas de pringue!

EL CURA

Eso es juego... Pero no está de más saber de todo... por lo que pueda tronar. ¿Y Nell, no cocina?

DOLLY

A mi hermana le gusta más lavar cristales... mojarse, fregotear, pegar cosas rotas, limpiar las jaulas de los pájaros, y echarles la comidita.

EL CURA

También es útil. Bien, bien, niñas saladísimas; seguid estudiando...

NELL

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Un respiro entre páginas.

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